Séptimo consejo: Honestidad con tacto

Feliz Lunes de Pascua!

Llevamos un mes de confinamiento y aunque se hace pesado, -para mí las tardes se están haciendo eternas, no sé si os pasa a vosotros,- aquí seguimos haciendo cositas para pasar las horas.

Yo continúo con la traducción del libro de la Dra. Harlow:  «Helping gifted Kids Through.  Insides from the experts», quien tan amablemente me autorizó a ello.

El consejo de hoy nos llega de la mano de Danae Deligeorges, quien nos insiste en un aspecto en el que muchos superdotados fallamos habitualmente, a pesar de la enorme empatía que tenemos:  la falta de tacto.

Su consejo:

«Honestidad con tacto»

Danae Deligeorges, M.A. es la Fundadora y Directora del Centro para el Avance del Conocimiento en Grecia, centro que proporciona educación, consejería e identificación para personas superdotadas (desde niños a adultos). El centro prioriza el desarrollo de todas las personas proporcionándoles servicios  sociales, emocionales y apoyo cognitivo.

Danae tiene un B.A. en Filosofía, Pedagogía y Psicología de La Universidad Kapodistrian de Atenas y un M.A. en Educación de superdotados por la Universidad Noreste de Illinois.   Actualmente está completando los estudios de Doctorado en el departamento médico nacional de la Universidad de Atenas y Kapodistrian.

En Grecia, Danae ha sido alguien fundamental en la concienciación sobre la importancia de reconocer y atender educativa, social y emocionalmente las necesidades de los individuos superdotados. Durante los tres años anteriores a la fundación de su propio centro, Danae viajó por el país en en nombre de varias organizaciones internacionales de superdotados, llevando a cabo conferencias gratuitas sobre el tema de la dotación y el talento.

Ella ha diseñado y hecho funcionales programas anuales y de verano para dotados en las principales ciudades en Grecia. Danae ha estado trabajando como editora de “The Conceptual Foundation”, el boletín informativo de la Comunicada Nacional Asociación para Niños Dotados (NAGC) desde 2012. Ella es una SENG certificada (Sistema de Apoyo a las Necesidades emocionales de los dotados) y es Facilitadora del Modelo para el Grupo de Padres.

«Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”

Lo único que los padres pueden hacer ahora para ayudar a su hijo superdotado a prosperar en el futuro es enseñarles a expresarse con honestidad pero teniendo tacto en el proceso.

Es importante que los niños superdotados aprendan a levantarse y defenderse por sí mismos, diciendo honestamente lo que tienen en mente.  Al mismo tiempo, necesitan aprender que el modo en que lo dicen puede ser la diferencia entre que los demás los escuchen y respondan de forma positiva o no lo hagan.

Este es un importante problema de los niños superdotados porque aunque ellos puedan ver más allá y con más profundidad que los demás, en ocasiones no son capaces de comunicar sus necesidades de forma efectiva.  Esta dificultad ocurre tanto con la comunicación verbal como con la no verbal.

En ocasiones los padres enseñan a sus hijos a decir las palabras que les permitan navegar sobre determinadas situaciones pero se olvidan de enseñarles cómo han de ser el lenguaje corporal y el tono de voz adecuado.  Para comunicarse, una de las primeras cosas en las que se fijan nuestros interlocutores, es en nuestro lenguaje corporal.  El tacto puede ser definido según el diccionario online Mirriam-Webster como «un agudo sentido sobre lo que hay que hacer o decir para mantener buenas relaciones con los demás o evitar las ofensas.” * Para ello son tan importantes nuestro lenguaje corporal como lo son nuestras palabras.

La clave para comunicar y ser entendido es el pre-posicionamiento.  Los niños que son conscientes de su forma de pensar y que aprenden a modificar ésta cuando ello sea necesario, estarán equipados con una poderosa habilidad que van a utilizar a lo largo de toda su vida.

Esto es algo que hay que tener en mente antes de participar en una interacción. A veces un niño, debido a su superdotación, puede sentirse como un inadaptado – como si nadie lo entendiera-. Estos sentimientos  conllevan emociones negativas que luego subyacen a la intención de comunicarse. El niño tiene un deseo y hace una petición, pero lo hace con un enfoque negativo que, inmediatamente, pone a la otra persona a la defensiva.

Los padres pueden ayudar a sus hijos a adquirir conciencia de este hecho y a superarlo dándoles ejemplo y hablando abiertamente sobre esta cuestión.

Así que digamos que, por ejemplo, su hijo está invitado a una fiesta de cumpleaños y los padres están hablando mientras los niños juegan.  Se oye una conversación entre dos padres sobre otro niño. Uno de los padres comenta que los padres del niño “lo tienen todo hecho porque el niño es superdotado y todo es fácil para él”.  Como padre de un niño superdotado te sientes incómodo con esta conversación y empiezas a enfadarte.  Tienes varias  posibilidades:  puedes ignorar los comentarios;  expresarte de malas maneras para dejar claro tu punto de vista o actuar, o expresarte honestamente y con tacto en defensa de los niños superdotados.   Esta última opción te permitirá permanecer fiel a tu auténtico yo, educar a los otros padres y ser un ejemplo para tu hijo sobre lo que es tener tacto y ser honesto.

La otra forma en que los padres pueden ayudar a sus hijos a adquirir esta habilidad se encuentra en su comunicación diaria con ellos.  Los padres a menudo se sienten frustrados con sus hijos e hijas cuando éstos o éstas hacen algo incorrecto. Entonces pueden mirar hacia otro lado o realizar un comentario sarcástico.  Los padres se olvidan de que los niños son proyectos en desarrollo.  Ellos todavía están aprendiendo.  Acciones simples que los adultos llevan haciendo toda la vida para ellos son nuevas y puede que necesiten ser enseñados, en vez de esperar que ellos lo hagan todo correctamente desde un principio.  Cuando se habla con honestidad y tacto con los niños éstos aprenden a responder a los demás de la misma forma y sus relaciones prosperan.

El camino que tomamos hacia la autotransformación, que en este caso es desarrollando la  honestidad con tacto, en realidad habla mucho sobre quienes somos como individuos. En nuestro papel de modelos nunca debemos olvidar lo que hacemos para cambiar lo que somos.

 

Lo dicho, quedaos en casa, que el final de la cuarentena comienza a verse más cerca.

Saludos

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