Quinto Consejo: Confíe en sí mismo.

Hola familias:

Continuando con la traducción del libro de la Dra. Harlow, «Helping gifted kids thrive. Insight from the experts» que tan amablemente me ha autorizado a realizar.

El consejo de hoy a la pregunta:

Si tuviera que darle un único consejo a los padres para ayudar a sus hijos superdotados a brillar en el futuro ¿cuál sería éste?

Nos llega de la mano de Stephen H. Chou, Doctor en Psicología, quien es Supervisor de Psicología Clínica con práctica privada en California y Colorado, Director de Formación e Investigación en el Summit Center en el San Francisco Bay/Los Angeles Área.  Asimismo, el Dr. Chou es Co-Fundador/Director de 2e Evaluación e Investigación en la FlexSchool.  El Dr. Chou ha sido Director del Consejo de Administración de Apoyo a las Necesidades Emocionales de los dotados (SENG). Actualmente es profesor adjunto de la Universidad de Denver, y ha sido profesor adjunto en la Universidad Internacional Alliant, así como en la Escuela California de Profesionales de la Psicología en San Francisco, CA y Hon-Kong, supervisor clínico psicológico en el Centro de Desarrollo Infantil de Chinatown dependiente del Departamento de Salud Pública de la ciudad y del Condado de San Francisco, así como Director Ejecutivo del Programa Gran Hermano.  La práctica del Dr. Chou se basa en las fortalezas y en la multiculturalidad de los individuos y las familias, así como en un  asesoramiento intelectual, educativo, conductual, emocional y neuropsicológico, para niños, familias y adultos, especialmente para individuos superdotados, talentosos, con doble excepcionalidad o multiexcepcionales.  Asimismo da conferencias de ámbito nacional e internacional en materia de superdotación y talento.

Su consejo es

CONFÍE EN SÍ MISMO

«Lo que yo observo con más frecuencia, es que la intuición de los padres casi siempre es acertada”

Pongamos que eres padre de un superdotado con doble excepcionalidad o múltiple excepcionalidad.  Eso, en sí mismo, significa que eres fantástico y que tú ya sabes todo lo que necesitas saber para ser un buen padre.  De verdad, encontrar tu propio sentido del ser y confiar en quién eres como padre es lo más importante que puedes hacer por tu hijo. La fortaleza y flexibilidad de esta actitud es la base de un desarrollo saludable de tu hijo dotado, con doble excepcionalidad o multiexcepcional.

Una de las cosas que desgraciadamente observo en la mayoría de las ocasiones y que resulta más angustiante es que aunque tu intuición (que nace de tu interior) como padre de un dotado es casi siempre y profundamente CORRECTA, en lo que se refiere a la educación (la guía y el cuidado de tu hijo), resulta lamentable que la pierdas porque profesionales, que asumen saber más que usted sobre la educación, la mente o el desarrollo de sus hijos, le dirijan hacia por un camino distinto;  no es que estos tengan mala intención al hacerlo,  pero carecen de la formación y de  la capacidad que les permita ver cosas que solo un superdotado con doble excepcionalidad o multiexcepcionalidad puede ver.

Una de las cuestiones que yo creo que es más importante es la de mantenerse en el camino correcto y hacer lo que creas que sea más correcto –confiando en tu intuición- y,  por supuesto, cuando sea necesario, contar con la guía de aquellos profesionales que conocen y han vivido la doble excepcionalidad.  Creo que los padres conocen y aman a sus hijos mejor que nadie y que tienen su propia historia de vivencias que, en la mayoría de las ocasiones, es la mejor guía sobre lo que sus hijos necesitan aprender.

Cree en ti.  Puede que, en muchas ocasiones, no sepas si lo que estás haciendo es correcto o no, cuando eso suceda, no pretendas ser siempre perfecto como padre, o tener todas las respuestas, o, o, o ,…Las mentes superdotadas pueden ir a varias millas por segundo así como en millones de direcciones a la vez – eso no sólo le sucede a nuestros hijos, sino que a nosotros, también nos sucede.  Cuando estamos tratando con cuestiones que nos importan como padres, lo que significa que estamos hablando de nuestros hijos, algunos de estos pensamientos se sobredimensionan.  Cuando eso suceda, puede resultar mucho más difícil y ocasionar más dudas, el que decida investigar la miríada de posibilidades diferentes que se le ocurran, algunas de las cuales no siempre serán buenas.  Cuando se encuentre centrado, relájese y encuéntrese en paz, esto ayudará a que su hijo encuentre su propia paz junto a usted en ese torrente que es la vida.  De nuevo, crea en usted como padre.  De este modo, nuestros hijos dotados intuirán a partir de nosotros que están en un buen camino proveniente de mucha experiencia de vida y de mucho amor.  La calma es capaz de sortear muchas tormentas que aparecerán durante la crianza de su hijo, y aunque no siempre es fácil, éste sigue siendo el objetivo.  Tú tienes un objetivo.  Tú tienes el conocimiento.  Los niños tienen un gran radar y saben si tienes o no idea de lo que estás hablando o de si realmente sabes o tienes ganas de averiguarlo.  Ellos te ven lo mismo que tú los ves.

Tú , padre de un niño doblemente excepcional o multiexcepcional, observa mejor a tu hijo.  Ellos necesitan ser vistos en un mundo que la mayoría de las veces no los va a comprender. Tú ves su fuerza y sus cambios con mucha claridad.  Cuando los padres miran de verdad a sus hijos, entonces los hijos tienen un cielo en el que se encuentran a salvo – en donde pueden reír, llorar, enfadarse, estar angustiados, … Ellos te conocen como un padre que les entiende y les quiere por encima de cualquier cosa, de forma totalmente incondicional.  Cuando uno siente como nadie más en el mundo lo hace, al menos, ellos pueden saber que sus padres están allí con ellos y para ellos, porque los amamos.  Creer en ti mismo te ayuda creer y amar a tus hijos.

 

Seguimos aprendiendo.

 

Cuarto consejo: Utilizar un lenguaje que refleje sus valores

Queridas familias:

Espero que este tiempo de obligado confinamiento nos sirva no solo para estar en familia sino para adquirir conocimientos que nos permitan ser mejores padres y mejores personas.

Continúo con el Cuarto Consejo, que forma parte de la traducción del libro de la Dra. Harlow «Helping Gifted kids thrive.  Insight from Experts».

En esta ocasión la respuesta a la pregunta de

Si tuvieras que darles a los padres de los niños superdotados un único consejo ¿cuál sería este?

Nos llega de la mano de la psicoterapeuta neozelandesa Maggie Brown.  Su consejo es el siguiente:

UTILICE UN LENGUAJE QUE REFLEJE SUS VALORES.

Maggie Brown es consejera, terapeuta y coach especializada en el trabajo con adultos Superdotados y Familias. Como investigadora psicológica, actualmente está realizando un estudio sobre la superdotación.  Ella cree que la superdotación, los talentos, la creatividad y las aspiraciones personales prosperarán únicamente  si se construyen sobre una firme base de valores y un positivo sentido de identidad que se encuentre unido a los valores personales.  Ella parte de esta creencia al trabajar con personas de todas las edades, tanto en reuniones cara a cara como en grandes talleres de grupo.

Maggie tiene una sólida base en neurobiología que utiliza para ayudar a sus pacientes a entender las bases fisiológicas y emocionales de las hipersensibilidades y cómo vivir con ellas.  Como mujer superdotada y madre de un hijo talentoso, Maggie entiende del valor y la creatividad necesarias para salir fuera de la caja y marcar la diferencia.

«Tenemos que empezar poniendo nombre a las hipersensibilidades de los superdotados porque, de lo contrario, lo que el niño va a escuchar es que éstas son patológicas.”

Si solo tuviera que elegir una cosa, para ayudar a los padres en la educación de sus hijos superdotados esta sería que ayuden a sus hijos a entender quiénes son ellos realmente y la importancia que tiene para ellos tener unos profundos valores morales.  Normalmente tendemos a centrarnos en cosas que se encuentran en la superficie del niño,  llamémoslo logro, emocionalidad o comportamiento.  Pero para la formación de niño es más importante que estos entiendan qué es los que los impulsa internamente.

Según mi experiencia, los niños superdotados desde muy jóvenes tienen un cúmulo de valores que subyacen a las emociones que éstos experimentan.  Palabras como entusiasmo, determinación y celo… son palabras  relacionadas on su interior que han sido descuidadas  aún cuando contienen cualidades como la justicia y la equidad.

Tenemos un vocabulario que habla de la superficie de la superdotación y tendemos a centrarnos en la conducta superdotada, sin hablar de aquello que motiva dicha conducta.  Sin embargo, los niños, los padres, los profesores y los demás ponen la mira en explicar esto con palabras que, desgraciadamente patologizan sus reacciones.  Hemos establecido como algo negativo cuestiones como «estás demasiado emocionado» o «tranquilízate» en vez de decir “aquí está de nuevo tu entusiasmo” y también los niños tienen que escuchar aquello de  “estás muy por delante de los demás.  Siéntate y espera a que los demás te alcancen”.  Necesitamos profundizar en cómo se siente internamente ese niño, porque puede que lo que estemos viendo sea únicamente su entusiasmo y su curiosidad.

Si vemos en él determinación y excelencia, normalmente le decimos “buen trabajo” poniendo nuestro foco en la conducta.  Sin embargo podemos acercarnos a ellos de una forma muy diferente y desde un ángulo mucho más positivo, si desde pequeños inculcamos a nuestros hijos que están siendo vistos por sus cualidades internas.  Entonces, tanto cuando los niños hayan hecho a fondo sus deberes como cuando se hayan pasado 6 horas jugando con sus legos, tanto los padres como los niños sabrán que ambas cuestiones tienen que ver con sus valores de excelencia y determinación. No necesitamos sobre-valorarlos por eso, sino simplemente reconocer y poner nombre a sus cualidades para que los niños comprendan que éstas forman parte de quiénes son ellos mismos.  De este modo ya no tienen lugar os elogios vacíos. Para ello lo que se necesita es un nuevo vocabulario.

Necesitamos comenzar a poner nombre a estas cuestiones porque, de lo contrario, lo que el niño va a escuchar es que éstas son patológicas.  Hay que aceptar que esta es la forma en que se es cuando no se está dentro de la norma.

Casi todas las personas superdotadas con las que he trabajado, incluso las muy jóvenes, tienen una fuerte reacción ante la injusticia.  Esto debería alentar a los padres a mirar realmente lo que significan palabras como justicia y equidad a fin de que sus hijos puedan entenderlas con más facilidad y puedan articularlas en sus propias experiencias tanto ahora, como a lo largo de sus vidas.   Por ejemplo, si los niños se acostumbran a poner nombre e identificar sus valores en sus hogares, cuando lleguen al colegio y alguien les diga “comparte ese juguete”, ellos podrán identificar su propia reacción en relación a la justicia.   Por ejemplo, “Ese niño tiene cinco juguetes mientras que yo solo tengo uno y eso está alterando mi sentido de la justicia”  Esa información pude ser procesada a un nivel más profundo y convertirse en una opinión sobre una distribución justa en vez de en un mal comportamiento,  lo que ayudará a todo el mundo a entender qué es lo que se encuentra bajo esa fuerte reacción tanto ahora como más tarde, a lo largo de la vida.

Yo sugiero a los padres que reflexionen profundamente sobre cómo están utilizando el lenguaje con sus hijos.  Normalmente nosotros les preguntamos “¿Qué es lo que quieres hacer sobre eso?” cuando sería fácil cambiarlo por “¿cómo te gustaría ser en relación a eso?” refiriéndose a los valores del niño.  Esto moviliza su interior.  Se trata únicamente de un pequeño cambio en el lenguaje que puede significar una enorme diferencia:  de hacer a ser quien eres.

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Espero, como siempre que os sea útil este consejo.

Tercer consejo: Comunicar los sentimientos

Hola familias:

Ya el decimoquinto día de cuarentena ¿cómo lo llevais?  Yo la verdad es que no me aburro, siempre estoy inventado cosas que hacer y como por lo general soy bastante casera, no lo llevo mal.

Voy a  continuar con la traducción del libro de la Psicóloga y terapeuta Dra. Harlow:  «Helping Gifted Kids Thrive. Insighs from the experts», que tan amablemente me ha permitido publicar.  Como sabéis el  libro recoje una serie de entrevistas a expertos en el campo de la superdotación, por lo que  está redactado de forma coloquial.

Los expertos responden desde su experiencia profesional y desde sus propios puntos de vista, aportando consejos atemporales y valiosos.   El de hoy está muy de moda. Espero que os guste.

La pregunta es:

Si en este momento tuvieras que darle un único consejo a los padres de niños superdotados ¿Cuál sería éste?

La respuesta de hoy viene de la mano de la Psicóloga Terry Bradley, BA, MA  quien es una experta en educación de los superdotados, especializada en los aspectos emocionales y sociales de la superdotación.  Terry es la asesora en Dotados y Talentosos (TAG) de la Escuela de Secundaria Fairview en Boulder. Ella es la anterior Presidenta de la Asociación de Dotados y Talentoso (CAGT)  de Colorado y trabaja en la Junta Ejecutiva.

Terry es una de las fundadoras del “Boulder Valley Gifted and Talented”  (BVGT) y durante siete años fue su presidenta.  Asimismo, ella es facilitadora/entrenadora de SENG (Apoyo a las necesidades emocionales de los Dotados) y una facilitadora de los Grupos de Padres  SMPG, que siguen el modelo SENG.

Terry trabaja para muchas escuelas y distritos escolares en Colorado, así como para otras ciudades dentro de los EE.UU. Ella dirige el Departamento de Servicios Educativos para alumnos superdotados y talentosos, organiza grupos de discusión de estudiantes y grupos de apoyo para los padres y es una de la presentadoras de las Conferencias Nacionales y Regionales sobre dotados y talentosos.

En el año 2005 , Terry recibió el «Premio a la Madre del Año” del CAGT y en 2015 recibió de parte de la Fundación Boettcher un Reconocimiento por su labor profesional.

«El centrarse en la verbalización, la auto-reflexión y el intercambio de sentimientos permite que los niños adquieran mayor inteligencia emocional.»

Soy la Coordinadora General del alumnado superdotado y talentoso en una gran Escuela de Secundaria que es un imán para este tipo de estudiante a causa de nuestra rigurosa formación académica, la calidad de nuestras enseñanzas en artes escénicas que han sido muy aclamadas, el éxito en distintos deportes y un significativo liderazgo en la oferta de oportunidades para este tipo de alumnado.  Todas estas son cosas geniales; pero también en nuestros alumnos existe mucha competencia, perfeccionismo, expectativas y una gran preocupación por ser lo suficientemente buenos.  Así que yo veo el estrés y la ansiedad con la que lidian estos estudiantes habitualmente. Muchos de sus padres se acercan a mi para que les ayude porque sus hijos antes felices, positivos y ambiciosos, se han vuelto niños con los que es difícil comunicarse, estresados, ansiosos y deprimidos.

Por este motivo tengo una opinión muy clara acerca de la pregunta que me has planteado y sobre lo que podemos hacer, desde un principio para ayudar a que nuestros niños dotados y talentosos prosperen en el futuro …. Y todo ello tiene que ver con tomar conciencia de nuestros sentimientos y conseguir sentirnos cómodos expresándolos.

Creo que los padres necesitan alentar un vocabulario específico sobre sus emociones conforme sus hijos aprenden a expresarse con sus propias palabras. Cuanto más específico sea este lenguaje, mejor será la imagen de cómo se sienten exactamente, lo que ha causado el problema y lo que se debe hacer al respecto.  Por ejemplo, si un niño se siente triste, debemos ahondar en esta tristeza. Nos sentimos “tristes” por alguno o algunos motivos, los mismo que nos sentimos “enfadados” por uno o varios motivos.  No es lo mismo que estés triste porque estás solo y no tienes amigos para jugar con ellos, que porque no puedes encontrar tu juguete favorito, la forma de resolver cada una de esas tristezas requiere de diferentes actuaciones para resolverlas.

Recuerdo vívidamente cuando mi hijo estaba en primer grado y volvía triste de la escuela.  Si yo le preguntaba porqué estaba triste, él respondía «Yo no lo sé, simplemente estoy triste”. Los niños suelen sentir la emoción sin ser capaces de discernir el origen de la misma.  Así que yo tenía que ayudarle a averiguarlo compartimentando su día, diciéndole “¿te ha pasado algo con tu profesor? O ¿te ha sucedido algo con tus amigos? O ¿te ha pasado algo con tu hermana antes de ir al colegio?  Recuerdo que tras decir que “no” a todo lo anterior, continué preguntándole ¿ha sucedido algo en el recreo?  Y entonces se le encendió la bombilla:  “Sí, fue en el recreo.  Los otros niños no me dejaron jugar al fútbol con ellos.”  Entonces hablamos sobre cómo se había sentido y de las opciones que tenía si esto volvía a suceder. Tras hablarlo , se fue feliz a hacer otra cosa.

También es importante que los padres compartan SUS emociones con sus hijos. Los niños necesitan saber que todos tenemos altibajos en nuestro día a día. Todos tenemos estrés. Pero lo importante en este sentido es cómo lo maneja cada uno. Algunas cosas se pueden dejar pasar, pero es necesario afrontar y tratar otras. Esto les ayuda a saber que hablar sobre sus sentimientos es algo útil.  Y esta es una buena forma de practicar para manejar las emociones.

Quiero sugerir una práctica que se puede hacer con los niños dotados y talentosos.  Mis estudiantes y yo a menudo hablamos de nuestras “Temperaturas Emocionales”.  En una escala del 1 al 10, siendo 1 el peor día de tu vida y 10 el mejor día de tu vida, ¿cuál es tu actual temperatura y por qué?   Éste práctica fomenta la autoreflexión y conciencia interpersonal.  Conforme nuestros hijos crecen, ellos están en modo “avance” y no se detienen a procesar sus sentimientos.  Esta actividad les anima a hacerlo. Y también ayuda a que nosotros como adultos podamos actuar antes de que entren en crisis.  Para muchos de nuestros niños sobre-programados, niños demasiado involucrados, el hecho de hacer una pausa placentera  para reflexionar les puede hacer sentir culpables.  Sin embargo, hacerlo es crucial.  El enfocarse en la autoreflexión, la verbalización de los sentimientos y el compartir sus sentimientos, les permite tener una mayor inteligencia emocional. Lo que mejora su fuerza mental y su equilibrio.

Feliz cuarentena.

Segundo consejo: «Ver su singularidad»

Queridos lectores:

Espero que todos estéis llevando bien esta cuarentena,  yo prosigo  con la traducción del libro de la Psicóloga y terapeuta Dra. Harlow:  «Helping Gifted Kids Thrive. Insighs from the experts», que tan amablemente me ha permitido publicar.  Como sabéis el  libro recoje una serie de entrevistas a expertos en el campo de la superdotación, por lo que  está redactado de forma coloquial.

Los expertos responden desde su experiencia profesional y desde sus propios puntos de vista, aportando consejos atemporales y valiosos.  Espero que os guste.

La pregunta es:

Si en este momento tuvieras que darle un único consejo a los padres de niños superdotados ¿Cuál sería éste?

 

La respuesta de hoy nos llega de la mano de la Pscióloga Anne Beneventi:

«VER SU SINGULARIDAD»

 

Anne Beneventi es Directora del Método de Evaluación cualitativa (QA) Annemarie Roeper y sucesora de Annemarie Roeper.

Tiene una consulta privada en la que evalúa a niños superdotados utilizando el método de Evaluación cualitativa (QA) y consultando con las familias y las escuelas a fin de proporcionar educación y apoyo emocional a niños superdotados.

Anne es la Ex Presidenta de la Red de la Asociación para Niños Dotados, es socia del Centro de Desarrollo para Superdotados y asesora como Miembro de la Junta del Foro de Superdotados que se educan en casa (homeschooling).  En 2015 recibió el Premio al Logro del SENG.  Asimismo, es Cofundadora de la Escuela Helios para Niños Superdotados de California, en donde evalúa a quienes solicitan su admisión utilizando la Evaluación Cualitativa.

 

«Que experimenten un sentido de pertenencia basado en quiénes son en lugar de en lo que logran».

 

En este momento, lo único que los padres pueden hacer es apoyar quién es su hijo en lugar de qué logra su hijo.

Evalúo a los niños utilizando el método de Evaluación cualitativa de Annamarie Roeper.  El primer objetivo de esta evaluación es obtener una visión de quién es el niño y apoyar esa esencia.  Se trata de la parte no física del niño que permanece intacta si no lo socializamos.  Queremos reconocer y amplificar la singularidad de la naturaleza del niño porque, dentro de ella, está su fuerza y su vocación. Para poder vislumbrar a cada niño en su singularidad, nos acercamos al niño sin expectativas ni curiosidad, simplemente observando con atención para ver qué es lo que emerge ¿Qué le hace feliz?  ¿Cuáles son sus intereses?

Los padres tienen las mejores intenciones y, por supuesto, quieren lo mejor para su hijos, pero, en ocasiones, sienten la tentación de decidir quiénes van a ser sus hijos y qué camino han de llevar. Nuestro sistema educativo tradicional se enfoca en esa conformidad.   Se trata de tener éxito, pero con una definición de éxito tan estrecha que puede negar la Esencia del niño.  Muchas veces la carrera hacia el logro no tiene nada que ver con la verdadera naturaleza del niño.

Es importante crear oportunidades para los niños sin expectativas. Elogiarlos por aquellas de sus cualidades que no tienen nada que ver con el logro, como la bondad, la empatía y la valentía.  Decirles que te alegras de que haya personas como ellos en el mundo. Dejarles experimentar un sentido de pertenencia que se base en quiénes son en lugar de en sus logros.

Veo niños tan preocupados por hacer las cosas de forma perfecta que bloquean su creatividad.  En ocasiones, los niños  superdotados se sienten abandonados porque no son reconocidos por lo que son.

Todo el mundo anhela ser conocido por su genuino y auténtico yo.  Cuando los niños abandonan su verdadero ser, entonces también abandonan la idea de que tienen algo valioso que aportar.  Aceptan encajar en el sistema.  Se construyen un yo falso. Cuando esto sucede, perdemos su verdadera contribución, que son la brillantez y la Individualidad. Los niños pueden perder su sentido del asombro, su propósito y su ingenio. Pueden malgastar sus vidas sin hacer una verdadera contribución al mundo porque nadie les ha apoyado en su auténtica naturaleza.

Creo que los niños superdotados pueden sentirse solos porque hay partes de ellos mismos que no pueden compartir. A veces es porque, si las comparten, los maestros o los padres esperan aún más de ellos de lo que ya están dando. A veces, los niños sienten que su talento es únicamente lo que los define.  En esas ocasiones los niños pueden rechazar su talento porque éste es tan sólo una pequeña parte de lo que ellos son.

Yo cofundé una escuela para niños superdotados. En la superficie trataríamos que de los niños desarrollaran y adquirieran habilidades, pero de lo que realmente se trata es de la comunidad que los niños crean por sí mismos y de su conexión con los demás. Este centro es el primer sitio en que algunos de estos niños se sienten aceptados y entendidos.

Si enseñamos a los niños a confiar su voz única, se beneficiarán de ello a lo largo de sus vidas.  Estos niños necesitan reflexión y validación de sus sentimientos.

Los niños necesitan tiempo para autoreflexionar, para entender quiénes son realmente, pero muchas veces, no lo tienen. Los niños están sobre-programados con la agenda de todos los demás.

Los padres tienen las mejores intenciones.  Ellos vislumbran un futuro muy competitivo y únicamente quieren que sus hijos tengan una oportunidad en éste, por lo que actúan a la defensiva. Sin embargo, a menudo, no nos damos cuenta de que lo que daría nuestros hijos bienestar emocional y una contribución significativa en la vida, se cierra antes de que veamos lo que es.

Estamos poniendo a todos nuestros niños en la misma pista de competición y, al hacerlo, nos estamos perdiendo su esencia única. …

Anne Beneventi
Sunnyvale
www.ChildrenEvolving.com
anne@ChildrenEvolving.com
Ph: 650.434.2775

Primer consejo: «Fomentar la responsabilidad»

Queridos lectores:

Gracias a este precioso tiempo en cuarentena,  prosigo  con la traducción del libro de la Psicóloga y terapeuta Dra. Harlow:  «Helping Gifted Kids Thrive. Insighs from the experts», que tan amablemente me ha permitido publicar.  El libro recoje una serie de entrevistas a expertos en el campo de la superdotación, por lo que  está redactado de forma coloquial.

Los expertos responden desde su experiencia profesional y desde sus propios puntos de vista, aportando consejos atemporales y valiosos.  Espero que os guste.

La pregunta es:

Si en este momento tuvieras que darle un único consejo a los padres de niños superdotados ¿Cuál sería éste?

 

La respuesta de hoy nos llega de la mano del prestigioso Doctor  en Psicología Edward R. Amend:

» Fomentar su Responsabilidad»

 

El Dr. en Psicología Edward R. Amend, es un prestigioso psicólogo clínico practicante, especializado en Servicios Psicológicos de Modificación de Conducta, P.S.C., en Lexington, Kentucky.  Tiene licencia para ejercer profesionalmente en los Estados de Kentucky y Ohio.

En su práctica profesional, el Dr. Amend se centra en las necesidades sociales, emocionales y educativas de jóvenes y adultos talentosos y superdotados, así como de sus familias.  Realiza evaluaciones diagnósticas y terapia, facilita grupos de discusión y formación para niños y padres, y ofrece consulta y formación para personal educativo.

El Dr. Amend es coautor de dos libros premiados:

  • “A Parent’s Guide to Gifted Children” (Guía para padres de niños superdotados) y
  • “Misdiagnosis and Dual Diagnoses of Gifted Children and Adults: ADHD, Bipolar, OCD, Asperger’s, Depression, and Other Disorders (2nd edition). (Diágnóstico Erróneo y  Doble Diagnóstico de niños superdotados y Adultos: TDAH, Bipolar, TOC, Asperger,  Depresión,  y otros trastornos (2a edición)).
  • Y a colaborado en el libro “Twice Exceptional” (Doblemente Excepcional)

Como firme defensor de la población dotada, sus años de servicio profesional le han llevado a formar parte del Consejo de Administración para el Apoyo a las Necesidades Emocionales del Superdotado; a ser Presidente de la Asociación de Kentucky para la Educación Dotada; así como Presidente de la Asociación Nacional de Dotados para el Asesoramiento y Orientación infantil en Red; y Consultor del Instituto Davidson para el Desarrollo del Talento.

Es consultor tanto a nivel local como nacional en cuestiones relacionadas con la población dotada.

«La superdotación puede ser utilizada para explicar un comportamiento, pero nunca debe ser la excusa de un comportamiento.”

Algunos padres confunden la idea de una explicación con una excusa.  La superdotación puede explicar el comportamiento de un niño, pero nunca debe ser la excusa para un comportamiento inapropiado.

En ocasiones decimos:  «Bueno, es que el niño es talentoso”.  Es decir, por qué sucede esto.  Y sí, eso lo explica, pero eso no debe convertir un comportamiento inapropiado en aceptable.  Y sí, es talentoso, y ese alto nivel de energía combinado con la falta de atención o participación en el aula puede explicar por qué está corriendo alrededor de la habitación haciendo cortes de manga, mucho mejor que una etiqueta como el TDHA.  Sin embargo, la superdotación no es excusa para ese comportamiento, sino que ese comportamiento nos está diciendo que es necesario diseñar una intervención educativa que aborde el origen de este comportamiento inapropiado.

Entonces,  en este momento ¿qué pueden hacer los padres para evitar esa confusión entre explicación y excusa?

Los padres pueden verificar que los superdotados son diferentes de los demás niños y, a menudo, se sienten distintos en muchas formas, de los compañeros de su misma edad cronológica.  Pueden fomentar en el niño la compresión individual de lo que significa ser superdotado.  Pueden transmitirle la aceptación de sí mismo y de los demás, sin permitir que la superdotación les defina.

Los padres pueden enseñar a sus hijos a reconocer su papel y fomentar su responsabilidad.  Desafortunadamente, esto no siempre suceden en el mundo.  Nosotros nunca tenemos la culpa:  todo es culpa de los demás.  El culpabilizar a otros puede elevar temporalmente la autoestima, pero culpar a otros y desviar la responsabilidad no es saludable ni productivo.  Uno jamás tendrá éxito en el mundo real si culpa a los demás de todo lo que le sale mal. Todo el mundo tiene que mirar el papel que desempeña en cada situación, lo que no siempre es fácil o cómodo de hacer.

Los padres deben aprender cuáles son las necesidades de los niños y niñas talentosos, deben entender cómo son de diferentes, y reconocer que la superdotación no los define.  Es tan sólo una parte de quiénes son.  Pero, tampoco se puede lidiar con el comportamiento que está impulsado por la superdotación sin considerar ese aspecto de la ecuación, es como si alguien fuera a comprar unos pantalones sin saber la talla o la altura de quien los necesita.  Simplemente, tienen que incorporar la superdotación al proceso de crecimiento, desarrollo o educación, lo mismo que tienen en cuenta la estatura a la hora de comprar unos pantalones.

Cuantos más padres entiendan esto, mucho mejor.  Serán entonces capaces de validar y transmitir de forma positiva la aceptación y el conocimiento que separa la superdotación como cualidad del niño, del comportamiento del niño. Habrán separado la superdotación de la definición de quién es el niño.  En fin, esto llevará a los padres a abstenerse de excusar comportamientos inapropiados basándose en la superdotación.

Si los padres fomentan la responsabilidad de sus hijos, les ayudarán a saber quiénes son de forma correcta. Si los niños son capaces de reconocer que son niños con fortalezas y debilidades, entonces, a medida que se vayan convirtiendo en adultos, sentirán que es bueno tener fortalezas y debilidades.

A menudo, cuando hablo en público para familias, les pregunto a los padres, «¿Cuántos de ustedes son superdotados?» Muy pocos padres levantan la mano, pero sabemos que, a menudo, los niños superdotados provienen de padres brillantes.  Cuando los padres se sienten incómodos con su propia superdotación, puede que no la vean como algo bueno que haya que fomentar en sus hijos.

Podemos criar una generación de personas que se sientan cómodas con su talento al igual que entre nosotros hay personas que se sienten cómodas con su capacidad para los deportes. Cuando se trata de deportes, la gente no rehúye sus capacidades y muestra y comparte sus fortalezas.  Sin embargo, a la hora de mostrar sus capacidades intelectuales y académicas en la escuela, los superdotados no se encuentran cómodos reconociendo sus extraordinarias  habilidades.

Si podemos criar una generación de niños que se sientan cómodos con ellos mismos, que tengan claras sus fortalezas y debilidades, y que se responsabilicen de su comportamiento, el mundo será mejor para ellos.

RECURSOS:  CO-AUTOR:  Misdiagnosis and Dual Diagnosis ofGifted Children and Adults: ADHD,Bipolar, OCD, Asperger’s, Depressionand Other Disorders (2nd Edition)

CONTRIBUTOR: Twice Exceptional Ed Amend, Ph.D.Amend Psychological Services, PSC3131 Custer Drive, Suite 5Lexington, KY 40517www.amendpsych.cominfo@amendpsych.comPh: 859.269.6465

Ayudando a los niños y niñas superdotados a brillar. Consejos de Expertos

Queridos lectores:

En mi confinamiento por el coronavirus he decidido acometer un proyecto que tenía guardado hace meses  como es la traducción al castellano del libro de la Psicóloga y Terapeuta, Dra Tina B. Harlow, con el sugerente título que aparece en la entrada:  «Helping Gifted Kids Thrive. Insights from the Experts» ,  proyecto autorizado por la autora y para lo que el tiempo del que ahora dispongo me viene de perlas.

En este libro la Dra. Tina  B. Harlow  recopila una serie de interesantes entrevistas con diferentes expertos norteamericanos en sobredotación intelectual  con el fin de inspirar y apoyar a los padres de los menores y jóvenes superdotados en la compleja tarea de su educación.

A los diferentes entrevistados la Dra. Harlow les realiza una única pregunta:

Si tuvieras que darle un único consejo a los padres de los niños y niñas superdotados ¿cuál sería éste?

Desde aquí quiero agradecer púbicamente a la Dra. Harlow su amabilidad y generosidad al permitirme realizar esta traducción para poder compartir su sabiduría con la población de habla hispana.  Espero que lo disfruten tanto como yo.

 

DEDICATORIA:

A los padres de los niños y niñas superdotados

Quienes aman profundamente,

Defienden apasionadamente,

Y buscan tan incansablemente.

ESTAMOS CON VOSOTROS

 

INTRODUCCIÓN DE LA AUTORA:

 

Estimados Padres de niños y niñas superdotados,

A diario me conmueve el amor incansable y el esfuerzo que veo en vosotros.  Lo curioso es que la mayoría de ustedes  … no tienen idea de lo excepcionales que son.   Os cuestionáis y dudáis de vosotros mismos, pero sois algunos de los padres más entregados que conozco.

No es fácil criar a un niño superdotado hoy día.  El amanecer de la tecnología ha iniciado uno de los mayores cambios sociales de la historia.  De repente, nos encontramos sosteniendo la humanidad en la palma de nuestras manos.  Nos encontramos siendo padres de nuestros especialmente sensibles , intensos y ansiosos hijos, en un mundo para el que no disponemos de ningún manual.

En mi trabajo como terapeuta, he podido observar el alto nivel de ansiedad que parece impregnar todo el sistema familiar. Los padres están muy preocupados por el futuro de sus hijos e hijas  y buscan desesperadamente orientación para afrontar los miedos que  van surgiendo.

Después de ver, repetidamente, en mi práctica profesional este elevado nivel de ansiedad, hablando con otros profesionales y participando en foros en línea, me he dado cuenta de que los padres de niños y niñas superdotados necesitan de un mapa que les permita atravesar esta compleja jungla.

Con el fin de proporcionar a los padres una guía lo más completa posible, me decidí a contactar con expertos líderes en el campo de la superdotación.  Para ello me puse en contacto con 27 expertos y les hice una simple pregunta:

«¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES AHORA, PARA AYUDAR A SU HIJO DOTADO A BRILLAR EN EL FUTURO?”

Por supuesto, no hay «una única cosa», pero esta pregunta ha dado lugar a una rica compilación de consejos de carácter atemporal.

Este grupo de terapeutas, educadores, autores y defensores de menores y jóvenes superdotados, se ha aventurado más allá de su experiencia profesional, a fin de ofrecer información basada en sus propias trayectorias personales. Cada respuesta es sincera y conmovedora.

La mayoría de las respuestas son transcripciones de entrevistas y, por lo tanto, mantienen el tono de una conversación.  Dependiendo del entrevistado, las entrevistas varían en longitud, pero todas  contienen una valiosa sabiduría con el poder de impactar en la forma en que los padres educan a sus hijos.

Espero que los efectos de esta onda de colaboración, de amor y de apoyo, ayuden a nuestros hijos no sólo a sobrevivir en este mundo, sino a prosperar más allá de cualquier medida.

Que el mundo florezca en sus manos.

Tina

Neurofisiología de la Superdotación: Revisión de la bibliografía en neurología de 2019

Los avances en neurología han permitido mostrar que el desarrollo neurológico/cerebral de los niños dotados es diferente al de los alumnos normales y que, por tanto, su educación también debe ser distinta si queremos favorecer el adecuado desarrollo neuronal de sus cerebros.

Son numerosos los estudios científicos en neurología de la inteligencia superior, pero me voy a referir únicamente a la revisión de estudios neurológicos realizada por la Dra Madelein Stein, MA del Departamento de Psicofisiología de la Universidad de Saybroke, EEUU, en 2019, en relación a la neurofisiología de los dotados, por recoger una amplia selección de estudios en esta materia.

Las conclusiones de dicho estudio, publicado por la Universidad de Saybroke y en el blog de la propia Doctora Stein:  https://madeline-stein.com/blog/2019/11/26/handout-the-neurophysiology-of-giftedness-a-literature-review , son las siguientes:

CONCLUSION & RESUMEN:  Las personas superdotadas  procesan la información de manera diferente debido a fundamentos neurofisiológicos específicos:

Tienen unos esquemas neuronales más complejos que promueven la analogía fluida:

  • Mayor potencia alfa
  • Menos activación cortical al recibir la estimulación adecuada
  • Hasta un 6% más de materia gris en proporción al resto
  • Comunicación bilateral reforzada
  • Activación fronto-parietal aumentada durante el rendimiento de la tarea
  • Memoria de trabajo más eficaz, como resultado de una mayor activación de la corteza pre-frontal (CPF)

Las personas superdotadas captan más información, de manera más eficiente, y son capaces de dirigir su atención para facilitar el procesamiento de información consciente e inconsciente.  La capacidad de captar y mantener más información también se encuentra asociada a conflictos socioemocionales, es decir, luchas de relaciones entre pares, sensibilidades emocionales, etc.

FINALIDAD:

Este estudio presenta una revisión bibliográfica de los fundamentos neurofisiológicos asociados a la superdotación intelectual.  La superdotación se define como un conjunto de rasgos: procesamiento rápido de la información, la capacidad de mantener una amplia gama de conocimientos, la capacidad de hacer conexiones entre sujetos con facilidad, curiosidad extrema y deseo de aprender, memoria superior y control cognitivo (Geake, 2007).  Una limitación de este estudio es que el concepto de superdotación intelectual es un término amplio. Los futuros investigadores pueden beneficiarse de especificar sus búsquedas en categorizaciones matemáticas, verbales, emocionales, etc. dotadas.

Método:

Los artículos analizados fueron incluidos en el estudios a través de la búsqueda de palabras clave como: dotados, superdotados y neurofisiología.

Se incluyeron fuentes que sí especificaron «dotación” o «superdotación» y también se contó con los términos Cociente Intelectual y Alto Cociente Intelectual.

Una vez identificadas las fuentes específicas sobre  «dotación» y «superdotación», se buscaron artículos sobre el papel de la corteza prefrontal (CPF) en lo que se refiere a la cognición superior.

Las especificaciones de palabras clave no se mantuvieron al buscar artículos relacionados con CPF y cognición superior.

Las fuentes que no especificaban el término «superdotación» o «alta dotación» fueron excluidas intencionadamente, ya que a menudo favorecían los términos «IQ» o «Alto coeficiente intelectual», que contienen ciertas limitaciones socioculturales que no están comprendidas en el ámbito de aplicación de esta presentación.

Resultados:

Funcionamiento cerebral:

Las personas superdotadas necesitan menos tiempo para procesar la información y tienen menos activación general lo que promueve esquemas neuronales más complejos. Estos esquemas neuronales más complejos y una inhibición latente reducida promueven la analogía fluida: la capacidad de generar soluciones más creativas y disponer de más posibilidades.  Los individuos superdotados también tienden a tener una mayor actividad alfa bilateral durante las tareas de razonamiento fluido y en las tareas potenciales relacionadas con eventos abiertos (ERP).

Los individuos superdotados tienen una mayor comunicación bilateral entre los dos hemisferios. Una mayor comunicación entre los dos hemisferios permite una analogía más fluida. El éxito de una persona superdotada en tareas específicas que demandan intelectualmente está significativamente determinado por lo bien que su cerebro permite la analogía de fluidos como un proceso cognitivo fundamental:

Estructura

La activación de la red fronto-parietal aumentada ayuda a las personas superdotadas a mantener el enfoque de la tarea.

Disponen de activaciones posteriores-parietales aumentadas, implicadas en la formación de interrelaciones conceptuales, especialmente de una representación cuasi-espacial. Esto también admite un mayor procesamiento inconsciente:

Una mayor cantidad porcentual de materia gris en la CPF tiene como resultado unos altos niveles de funcionamiento ejecutivo,  mayor memoria de trabajo y mayor bilateralidad de una extensa red cortical. Este funcionamiento de la CPF más alto que el de las personas normotípicas, les permite un mayor enfoque atencional e inhibición selectiva , en su mayoría de carácter inconsciente.

Aquellos que siguen sin querer ver la necesidad de atender a los niños y niñas superdotados y talentosos de forma diferente y se empeñan en seguir a pie juntillas desfasados criterios en relación al Cociente Intelectual, entendido éste como limitador del acceso a determinados recursos educativos y no como indicador de un potencial que requiere de una respuesta educativa adecuada, no demuestran más que su enorme ignorancia  en  la materia.

Así nos va.

 

¿Sabes dónde puedes localizar subvenciones interesantes para tu Asociación?

Queridos lectores:

Un tema que siempre preocupa a las Asocaiciones en general y a las de familias en particular, es la búsqueda de subvenciones o ayudas para vuestra Asociación, en esta entrada os voy a ofrecer una serie de recomendaciones para localizar aquellas que puedan ser interesantes para vuestros proyectos.

  • Consulta en los diarios oficiales (BOE o Boletines Autonómicos) la información sobre subvenciones. Ten en cuenta que, con respecto a años anteriores, se han producido los siguientes cambios:
    • En los diarios oficiales sólo se publicará un extracto de la subvención (y no las bases completas de la convocatoria). Dicho extracto contiene los elementos clave de la subvención (objetivo, destinatarios, plazos de solicitud, etc.).
    • Entrando el página www. BOE.es y pinchando en «Buscar» se abrirá una pestaña en la que aparece casi al final de la página un anuncio de «Últimas becas, ayudas y premios»

 

  • Pincha en «Ayudas» y se abrirá la siguiente pestaña, con información descargable:

Otra posibilidad es que te suscribas a «Mi BOE» en cuyo caso los extractos aparecen publicados en la sección V de “Anuncios”, en la subsección B correspondiente a “Otros anuncios oficiales”.

  • Para ampliar información sobre la subvención y conocer sus bases al completo, deberás acudir al Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones al que puedes acceder pinchando en el siguiente enlace:
    (http://www.pap.minhap.gob.es/bdnstrans/es/index).

En este Portal, se ofrece la información suministrada desde 2016 por los órganos concedentes. Además, en el caso del sector público estatal se incluye también, la suministrada desde 2014.

  • En la tabla que se muestra, se pueden ordenar los resultados alfabéticamente en función de cada columna (haciendo clic sobre ella): administración, departamento, órgano, fecha de registro…
  • El listado se puede descargar en formato PDF o Excel.

Importante. Si previamente has localizado el extracto en el BOE, anota el número de identificador que aparece al comienzo del texto, con la etiqueta BDNS, y utilízalo para buscarlo directamente en la página del SNPS, a través de la pestaña de convocatorias.

Además, recuerda que en el listado sólo se muestran las 200 últimas convocatorias, por lo que, si necesitas buscar una subvención anterior, deberás utilizar también la pestaña de convocatorias.

Obligaciones como beneficiarios de las subvenciones:

Os recordamos que, según establece la Ley de Transparencia, deberán realizar una “publicación activa” de la concesión de la subvención, las entidades privadas que perciban:

  • Durante el período de un año ayudas o subvenciones públicas en una cuantía superior a 100.000 euros.
  • O cuando el 40 % del total de sus ingresos anuales tengan carácter de ayuda o subvención pública, siempre que alcancen como mínimo la cantidad de 5.000 euros.

Se entiende por “publicación activa”, la difusión de la subvención en la página web de la entidad en donde debe aparecer quién ha concedido la subvención, con qué duración, para qué proyecto, etc.

De no cumplirse con dicha “publicación activa”, se sancionará a la entidad con una multa de 3.000 euros que podrá reiterarse mensualmente hasta que se cumpla con esta obligación.

Importante. Cuando se trate de entidades sin ánimo de lucro que persigan exclusivamente fines de interés social o cultural y cuyo presupuesto sea inferior a 50.000 euros (la mayoría de las Asociaciones de familias relacionadas con la educación, por ejemplo, –siempre que hayan adquirido oficialmente esta condición-), se podrán utilizar los medios puestos a su disposición por la Administración Pública de la que provenga la mayor parte de las ayudas o subvenciones públicas percibidas.

Esperamos que esta información te haya sido útil. Puedes enviarnos tu consulta directamente a belenros@ros-abogados.es

Feliz semana.

 

El cerebro de los niños superdotados se desarrolla de forma diferente

Como he visto que a mis lectores les gusta conocer la base fisiológica de la dotación (en España mal llamada superdotación) comparto hoy un artículo que fue publicado en el blog Psicoactiva en Agosto del 2015 https://www.psicoactiva.com/blog/el-cerebro-de-los-ninos-superdotados-se-desarrolla-de-forma-diferente/

En un principio mantuve la redacción del artículo original, pero varios comentarios de mis lectores me han llevado a  modificar la redacción del mismo, acudiendo al artículo original en inglés.

Ahí va:

El cerebro de los niños muy inteligentes se desarrolla de una forma diferente  al del cerebro de los niños con niveles de inteligencia media o normales.

La corteza cerebral de todos los niños se engrosa a medida que crecen para , a continuación, adelgazar al llegar la adolescencia.  Sin embargo, se ha podido comprobar que la corteza  cerebral de los niños con un coeficiente intelectual de entre 121 a 149 en los test de inteligencia estándar, crece más lentamente que las de los niños con una inteligencia normal, alcanzando su espesor máximo a los 11 años, en lugar de  a los 6 años de edad.

Este hallazgo proviene de un estudio realizado a 309 niños de Bethesda, Maryland, desde 1989 hasta 2014, a los que se les practicaron con regularidad escáneres cerebrales mediante resonancia magnética funcional (RMf).  Se  trata de un proyecto iniciado por  la Doctora Judith Rapoport del Instituto Nacional de Salud Mental de EE UU y auspiciado por este Instituto.

Según los investigadores del Instituto Nacional de Salud Estadounidense, esta investigación es la primera que intenta encontrar y medir si las diferencias en el desarrollo del cerebro están vinculadas a la inteligencia.

Diferencias anatómicas en el desarrollo cerebral

Las imágenes obtenidas por los escáneres mostraron que los niños que tenían los cocientes intelectuales más altos, comenzaron teniendo una corteza cerebral relativamente delgada y que esta corteza cerebral creció y se engrosó rápidamente antes de llegar a su pico máximo, para, posteriormente, adelgazar rápidamente.  

La corteza cerebral es la capa más externa del cerebro, compuesta por una lámina de neuronas que forma una delgada lámina de materia gris de pocos milímetros de espesor, que cubre la superficie de los hemisferios. Es en la corteza cerebral donde ocurren la percepción, la imaginación, el pensamiento, el juicio y la decisión.

Según el Dr. Philip Shaw, investigador principal del estudio, a diferencia de los niños muy inteligentes o dotados, los niños de inteligencia promedio tenían una corteza cerebral más gruesa al rededor de los 6 años de edad, pero a los 13 años, su corteza era más delgada que la de los niños de una inteligencia superior.

Los hallazgos de este estudio han sido los más definitivos encontrados hasta la fecha en relación a las características físicas del cerebro y su relación con la inteligencia, relación que durante muchos años, ha constituido una especie de Santo Grial para los científicos.

Tal como explicó en una entrevista el Dtor. Elias A. Zerhouni, Director del Instituto Nacional de Salud de EEUU, «Los estudios sobre el cerebro nos han enseñado que las personas con un CI más alto no tienen cerebros más grandes», pero ahora «gracias a la tecnología de las imágenes cerebrales mediante RMf, podemos saber que la diferencia entre los más inteligentes y el resto de la población se encuentra en la forma en la que sus cerebros se desarrollan.»

El Dr. Shaw dijo que «Me sorprendió que la relación entre la inteligencia y la estructura del cerebro cambiara tanto conforme los niños crecían».  «En la primera infancia, los niños más inteligentes tenían una corteza más delgada  y esto es lo contrario de lo que cabría esperar, sin embargo, conforme estos crecían este patrón cambiaba por completo».

En la adolescencia, el volumen de las conexiones sinápticas disminuye debido a que una importante poda sináptica se produce en este momento, por lo que la corteza cerebral se hace más delgada;  pero el estudio de Shaw encontró que en los niños superdotados la corteza continúa espesándose hasta los 11 ó 12 años, mucho más tarde que en los niños de inteligencia promedio, cuyo engrosamiento cortical empieza a declinar a los 8 años «Es como si las mentes más ágiles tuvieran una corteza cerebral también más ágil», dijo Shaw.

Richard J. Davidson, experto en imágenes cerebrales de la Universidad de Wisconsin en Madison, dijo que el hecho de que la región del cerebro que se está estudiando sea  altamente maleable, sugiere que la experiencia y las señales ambientales pueden jugar un papel muy importante en la formación de la inteligencia.

Aunque la diferencia entre niños inteligentes y niños no tan inteligentes es a menudo evidente en los entornos sociales, académicos y psicológicos, ha sido extremadamente difícil identificar los mecanismos cerebrales que permiten que algunos niños sobresalgan en actividades como la lectura, la escritura o la aritmética.

«Los investigadores creen que el cerebro de los superdotados es más moldeable o modificable.»

También comenta Shaw que «Los niños pueden heredar ciertos genes que les inclinan a interactuar con su entorno y estimulan la proliferación de las conexiones sinápticas entre las neuronas y la mielinización de fibras nerviosas» y esta estimulación podría influir en el desarrollo del cerebro… Lo que es menos probable es la idea de que nazcamos con un determinado conjunto de genes que determinen nuestra inteligencia al nacer así como la trayectoria de nuestro desarrollo cerebral.»

En este momento no disponemos de unos resultados que nos permitan establecer si los niños más inteligentes lo son porque su cerebro madura a un ritmo distinto, o si su cerebro madura a un ritmo diferente porque son muy inteligentes. He aquí la gran incógnita…

Feliz domingo!

Pines parentales o la participación de la familia en las Escuelas Españolas

Así es como nos quedamos los padres ante nuestra participación en la educación de nuestros hijos en España.
Foto de Maria Teresa Vicario Sánchez

La familia y la escuela en España.  ¿Cuál es su participación real?

Queridos lectores, hace unos días estuve escribiendo una entrada sobre la participación, más bien, la poca participación que tienen las familias en el sistema educativo español y surgió «la polémica» de turno: pines parentales sí, pines parentales no.

Y esta semana la sociedad española se divide entre los progenitores que quieren tener derecho a decidir sobre la educación de sus hijos en determinadas materias, amparados por el artículo 27 de la Constitución Española y por el art. 154 del Código Civil sobre la patria potestad, y aquellos que quieren que sea «El Estado», los gobiernos, los políticos o los funcionarios educativos quienes, al amparo de «su visión» de la educación, decidan lo que han de aprender todos los infantes y los jóvenes españoles.

Yo soy de las que eligen decidir. Nunca me ha gustado que otros decidan por mí. Y elijo decidir de forma responsable, con cabeza, bajo la premisa de los valores humanos y de la ética cristiana, teniendo siempre en cuenta que mis derechos terminan donde empiezan los de otros, pero respetando a quien decide que sean otros los que decidan por ellos y no vean peligro alguno en esta opción.

            Y ahora al lío:  ¿qué podemos decir de la participación de la familia en la escuela a día de hoy?

Lo primero que debemos tener claro es que la participación de las familias en las escuelas y en la Educación se presenta como un hecho consustancial al propio proceso educativo y a su sistema y, lo que es más importante, un derecho, que viene recogido como tal en dos de los apartados del artículo 27 de la Constitución Española de 1978:  el 27.5 que asienta la garantía a la Educación a través de la programación general de la ense­ñanza, la participación efectiva de los agentes implicados, y la creación de centros. Y el 27.7, que es todavía más evidente ya que «los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos en los términos que la ley establezca».

Sin embargo, en este tema como en tantos otros que se refieren a nuestro sistema educativo, nos encontramos con las dos vertientes a la que nuestras administraciones políticas y educativas nos tienen acostumbrados:  por un lado está la teoría, en la que todo es color de rosa y la participación de las familias es fundamental para el sistema educativo y, por otro lado, está la realidad, en la que las familias se ven ninguneadas por los funcionarios educativos y por los políticos que restringen cada vez más sus derechos en relación a la educación de sus hijos.              

Hasta esta semana, yo pensaba que las familias y su relación con el sistema educativo habían cambiado mucho en nuestro país, que habian cambiado, no solo en sus formas: -familias tradicionales, extensas, monoparentales, homosexuales, de distintas uniones, con mayor o menor presencia en las vidas de los niños… y con todo tipo de formación, medios, ideas y valores-, sino que el hecho de que la edad media de los progenitores sea cada vez mayor y que cada vez nazcan menos niños, habia propiciado una nueva generación de padres con mayor formación, conscientes de su responsabilidad hacia la educación integral de sus hijos, dispuestos a asumirla y a implicarse y que reivindican sus derechos en relación a “velar por la educación y desarrollo armónico de sus hijos”, y todo ello, a pesar de las dificultades que pueden suponer la falta de tiempo o las dificultades para conciliar vida familiar o laboral.

Pero he recibido un guantazo de realidad y he comprobado a causa de los famosos pines parentales, la cantidad de personas y familias a las que este hecho les resulta escandaloso y que prefieren que otros decidan por ellos.

Pues bien, hablemos de la participación real de las familias en los dos ámbitos posibles: la elección de centro educativo y una vez dentro del sistema.

1.- La elección de centro educativo.-

Cada año por el mes de marzo, nuestras Administraciones Educativas nos venden la posibilidad de elección de centros educativos públicos y concertados, pero, si tenemos en cuenta el proceso por el que pasan las solicitudes desde que son recibidas en la secretaría de un centro hasta que se publican las listas definitivas con los alumnos admitidos, vemos que hay más de un requisito que no facilita el derecho que nos ocupa.

Los criterios de admisión vienen preestablecidos de una forma rígida y prácticamente, infranqueable, aún acudiendo a la legalidad. Así que existe la libertad de solicitar un centro educativo pero no la de conseguirlo.

Por lo que se refiere a la posibilidad de escolarizar on-line a través del Centro Integrado de Enseñanzas Regladas a Distancia, dentro del CIDEAD, limitado tras su última reforma a padres con trabajos itinerantes, -nada de alumnos con NEAE o NEE-, o con otras circunstancias, …, queda en manos del capricho del inspector de turno que nos toque y de la posibilidad de escolarizar en casa o hacer homeschooling, ya ni hablamos.

2.- La participación en los Centros Educativos.

a) La teoría.-

Que la participación de los padres resulta fundamental en la educación de nuestros infantes es algo obvio y estudiado hasta la saciedad:  la familia es el seno de la educación y de la socialización de los menores y existen numerosas investigaciones que relacionan la concordancia que existe entre la participación de los padres en la escuela y los logros del alumnado, que certifican que el ambiente familiar está estrechamente relacionado con los logros escolares, la inteligencia y todo lo que tiene que ver con los aspectos afectivos del niño como son la autoestima y el progreso socioemocional, entre otras cosas (Marjoribanks, 1979 y Belsky, 1981-1984, (cit. por Flecha, 2006)).

Autores como Francisco Montañés (2007) dicen que “Una escuela de calidad es aquella que sabe dar respuesta a las necesidades específicas de todos y cada uno de los alumnos, que es capaz de potenciar sus capacidades de manera individualizada y coordinada con las familias, que decide sus objetivos y que es gestionada con el máximo consenso de toda la comunidad educativa, que establece canales reguladores de comunicación con las familias, que es capaz de enseñar a ser y de formar ciudadanos a todos sus alumnos sin exclusión, que es capaz de mejorar en función de esa evaluación. Éstas son también algunas de las características esenciales de la escuela basada en la participación”.

Pero, para poder hablar de una participación real de las familias en la escuela tenemos que hablar de varios aspectos:

a)  Su implicación y responsabilidad, que admite diferentes grados (Pereda Herrero 2005), pero cuya efectividad depende de que la persona tenga poder decisorio, sea consultada y su respuesta sea tenida en cuenta.

b)  Las condiciones de su participación, que, según Kñallinsky (1999) y Equipo Claves (1994) son: querer, saber y poder participar

Y es estos aspectos donde chocan la teoría y la práctica. Autores como Crozier (2012), citado en el documento base del Consejo Escolar del Estado de 2015, afirma que “lo cierto es que los padres encuentran muchos obstáculos a la participación. Uno de los fundamentales es la resistencia que aún existe entre el profesorado ante esta cuestión. Apoyándose en el discurso del profesionalismo, en todos los países, la participación de los padres tiende a verse por parte de algunos sectores del profesorado como una interferencia en su trabajo”.

Para Bolívar (2006), se fomenta la participación de los padres en cuestiones de importancia menor, en la organización de fiestas o de actividades extraescolares, pero se rechaza en lo que se refiere a lo pedagógico, considerándose una intromisión en asuntos que no les incumben […]

b) La realidad

Los datos recogidos por el informe del Consejo Escolar del Estado de 2015, recogían una tendencia positiva de la participación de las familias en las AMPAS, que oscilaba en torno al 60% en las etapas de Infantil y Primaria; pero esta participación desciende notablemente a medida que van avanzando los niveles educativos, reduciéndose a lo largo de la Primaria y quedando reducida al mínimo imprescindible de las tutorías trimestrales, en Secundaria, especialmente en lo que se refiere a la participación de carácter colectivo (Llevot & Bernard, 2015).

Los motivos de esta falta de participación de las familias en la escuela se deben, por un lado, al desencanto que produce en estas el hecho de no poder participar en mayor medida y ámbitos en la educación de sus hijos, viéndose obligadas a interiorizar que sus funciones y rol en la Educación de sus hijos es prácticamente pasivo o queda reducido a cuestiones lúdicas y, por el otro, al general desinterés en esta participación.

            Pero ¿qué dicen nuestras leyes?      

Pues nuestras Leyes Educativas promulgadas desde los años 70 hasta la fecha han ido disminuyendo progresivamente la participación de las familias en los centros educativos, tal como reflejan Sergio Andrés Cabello y Joaquín Giró Miranda en su artículo publicado en Revista de Evaluación de Programas y Políticas Públicas | Núm. 7 (2016), pp. 28-47/ así:

            La Ley Orgánica del Derecho a la Educación (LODE) de 1985, traería consigo la figura del Consejo Escolar, un intento democratizador de la institución escolar, al menos desde una perspectiva formal (Olmedo, 2008). Este orga­nismo estaba destinado a ser el catalizador de la participación democrática en la escuela de los agentes de la comunidad educativa, con la presencia de todos ellos en el mismo, y como institución decisoria en el centro. Sin embargo, la LODE reforzó las competencias de unos claustros y consejos en los que serían el profesorado el que contaría con una mayor representatividad respecto a los otros actores.

            La Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE) de 1990 transformó la Educación en España para adaptarla a los parámetros europeos, así como a los cambios y nuevas necesidades de la sociedad. Los Consejos Escolares tuvieron que adaptarse a los nuevos planes de estudios y centros (CEIP e IES), con más presencia de las madres y padres en los primeros, mientras que el Claustro de profesores ganaba protagonismo en los aspectos académicos (Garreta, 2008). Sin embargo, los cambios en materia de parti­cipación fueron minoritarios: se incorpora al Consejo Escolar que uno de los represen­tantes de las familias provenga de la Asociación de Madres y Padres más representativa del centro, lo que supone un reconocimiento a este agente colectivo (Frías del Val, 2014).

            La Ley Orgánica de la Participación, la Evaluación y el Gobierno de los Centros Docentes (LOPEG) de 1995 aborda teóricamente la mejora la participación y la comunicación entre los actores de la comunidad educativa, pero la realidad es que la representatividad de los padres en el Consejo Escolar se sitúa en un 33% y se fortalece la figura del Director Escolar en la toma de decisiones en detrimento del Consejo Escolar, que pasa a un segundo plano, aumentando con ello el descontento de las familias.

            La Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE) de 2002 apenas llegó a aplicarse, no obstante reduce las funciones del Consejo Escolar que queda como un mero consejo consultivo, dejando la toma de decisiones en manos de la Dirección del Centro, profundizándose en esa situación en la que «desde la perspectiva de las familias, por el número de representantes que tienen en el Consejo, éstas nunca tuvieron capacidad real para influir, controlar o llevar a cabo propuestas, sino que se encontraban a expensas del claustro y del equipo directivo, siendo, en el mejor de los casos, la llave que determinará el resultado de las disputas de un Claustro dividido» (Olmedo, 2008: 12)

            La Ley Orgánica de Educación (LOE) de 2006 trató de corregir algunos aspectos de la LOCE, pero no le devuelve a los Consejos la designación o destitución del director del centro. Además, el Consejo Escolar no cambiará su composición ni la relación de fuerzas en el mismo, siendo el profesorado el predominante, sin restituir las funciones del Consejo Escolar en materias como la elección del director o en la resolución de conflictos, tratados estos últimos por los tutores o docentes de forma más rápida.

            Finalmente, la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) de 2013, a pesar de que lo recogido en su Preámbulo, reduce aún más la participación de las familias,  incrementando el papel de los Directores del Centro y reduciendo las atribuciones del Consejo Escolar, que se consolida como un mero órgano consultivo (Giró, 2013).

El otro gran organismo de participación, las AMPAs, se encuentra consolidado y se le considera teóricamente como un agente de primer nivel, aunque también con sus matices y, en no pocos casos, derivado a labores de apoyo en cuestiones lúdicas y sin trascendencia real.

Por lo tanto, las legislaciones educativas españolas, lejos de haber contribuido al ejercicio del derecho de participación de los padres en el proceso educativo de sus hijos, lo que han contribuido es a la desmotivación de éstos en la participación en los mismos. Si ya es complicado movilizar a las familias, el convertirse en meros órganos consultivos, en ser escuchados pero que su opinión no se tenga en cuenta, o encardinarse en unos procesos que vienen de arriba abajo, contribuye a explicar los bajos índices de participación en elecciones a Consejos Escolares, a juntas directivas de las AMPAs, a Asambleas Generales de estas últimas, o a las dificultades para su constitución.           

            Entonces ¿Cuáles son las formas de participación de las familias en las Escuelas?

Podemos establecer dos grandes líneas las formas de implicación (Reparaz & Naval, 2014), en función de dos variables como son el carácter de la misma (formal o informal) y si es colectiva o individual (Giró et al., 2014).

            a)  La participación formal, institucionalizada y reglada de carácter individual son las tutorías.  Es la forma de participación más utilizada por madres y padres.

 De la petición formal por parte del tutor van a depender casi todas las decisiones en relación a la educación de vuestros hijos:  desde la intervención de los Equipos de Orientación a cualquier petición que será pasada inexorablemente por su tamiz.

            b)  En cuanto a las de carácter colectivo, nos encontraríamos con los ya señalados Consejo Escolar y AMPAs, además de las reuniones colectivas de inicio de curso o trimestrales, en el caso de que se produzcan.

  • El Consejo Escolar de los centros docentes públicos es el órgano de participación en los mismos de los diferentes sectores de la comunidad educativa.

Está presidido por el director o directora del centro y, en función de las características de este, contempla un número determinado de plazas que son ocupadas por miembros de los diferentes grupos del ámbito educativo: jefe de estudios, profesores, padres y madres, alumnos, personal de administración y servicios, etc., su función es meramente consultiva.

  • El Consejo Escolar de cada CCAA, es el órgano superior de participación democrática en la programación de las enseñanzas de los niveles no universitarios en cada  Comunidad Autónoma. Constituye, por ello, la vía institucional para la participación de la comunidad educativa (padres y madres, alumnado, profesorado, personal de administración y servicios y titulares de centros privados concertados con mayor representatividad).

 Las funciones encomendadas al Consejo Escolar Regional se expresan mediante la emisión de dictámenes, informes y propuestas sobre aquellos temas educativos para los que ha de ser consultado preceptivamente. Le corresponde, además, la elaboración, aprobación y publicación periódicas de un Informe anual sobre el estado y situación del sistema educativo en las distintas comunidades autónomas con transferencia en educación.

  • Las AMPAS son las asociaciones de padres y madres de alumnos en el ámbito educativo con el objeto de asumir determinadas funciones en los centros docentes no universitarios.

Aún cuando sus funciones teóricas les permiten asistir a los padres, madres o tutores legales en todo aquello que concierne a la educación de sus hijos e hijas o pupilos o promover la participación de los padres, madres o tutores en la gestión de los Centros, la realidad las limita a colaborar en las actividades educativas de los centros, y en las actividades complementarias y extraescolares de los mismos, así como organizar actividades culturales y deportivas, promover el desarrollo de programas de Educación familiar, representar a los padres y presentar candidatos al Consejo Escolar.

 También podemos incluir en este apartado otras formas de participación reconocidas e institucionalizadas en el Proyecto Educativo de Centro (PEC) o en las  Programaciones como son las fiestas, la formación de padres, o los proyectos, estos últimos muy presen­tes en la etapa educativa de Infantil.

  • El PEC, Proyecto Educativo de Centro es un documento es elaborado y redactado por el equipo directivo, cuya confección debe, teóricamente, garantizar el diálogo abierto y transparente con las familias para obtener un texto consensuado y aceptado por todos los participantes. De otro modo, los padres y madres que no estén de acuerdo con los objetivos o la oferta educativa, sentirán que se les ha impuesto dicha formación a sus hijos, perdiendo la confianza en el centro y optando, aquellos que se lo puedan permitir, por otras instituciones.

 En la participación informal, aquella que no está institucionalizada o reglada, podemos ubicar lo que los funcionarios educativos denominan «los encuentros y conversaciones informales en diferentes espacios (por ejemplo la puerta del centro, la fila a la entrada o salida de clase, el pasillo, incluso la calle, etc.), junto a la petición de información y el apoyo a los deberes y el seguimiento del proceso educativo de los hijos.»

En realidad a los padres nos queda el derecho al pataleo:  la posibilidad de organizarnos en colectivos que inunden de escritos a los organismos oficiales que tienen la obligación/deber de escucharnos:  Partidos Políticos, Defensores del Pueblo, Consejerías de Educación, Servicios de Inspección, Redes Sociales.

Esta es la triste realidad que nos ocupa, pero parece que una buena parte de la sociedad está de acuerdo en que se terminen de eliminar los derechos de las familias en relación a la educación de sus hijos.