De estafas está el mundo lleno

Esta semana me ha tocado atender consultas sobre distintas empresas que se publicitan en la red, al amparo de la «atención educativa específica para altas capacidades intelectuales».

Lo primero que tengo que decir al respecto es que estos nuevos negocios se basan en la ignorancia en la materia, tanto por parte de supuestos profesionales como de los propios usuarios. 
Me he encontrado con distintos tipos de ofertas:

1.-  Cursos de verano:  Que van desde las clases de buceo o de música, al típico intensivo estival de inglés y desde los 6 a los 18 años.-

Y digo yo:  ¿en que se diferencian de cualquier otro campamento de verano para niños que no tengan AACC?  ¿en el precio -que es bastante más caro que otros no destinados a niños de AACC-?  ¿quien te asegura que solo los niños de AACC van a acudir a estos campamentos?  ¿tanto merece la pena que tu hijo/a se junten con otros niños/as con AACC como para que te gastes lo que no tienes en estos campamentos?

Si la madurez evolutiva del cerebro de estos niños es lo que les hace diferentes:  SU EDAD MENTAL ES DISTINTA en varios meses/años, y tratamos de agruparlos como si de niños normales se tratara, ¿no estamos cayendo en el mismo error de siempre? ¿qué intereses comunes pueden tener entre sí?  ¿en qué les beneficia «especificamente» por sus AACC?

2.-  Plataformas educativas varias:  Desde ofertas on line de estados de habla hispana a Colegios «New Age».-

Todos los menores españoles deben recibir una formación establecida por el Gobierno en forma de Ley Orgánica de Educación, que está compuesta por UNOS OBJETIVOS CURRICULARES MINIMOS que deben alcanzar todos los menores españoles.  La atención educativa específica para los niños/as de AACC es algo tan simple como dejar que los niños avancen por el currículum a su velocidad:  esto es, que puedan avanzar curricularmente por los cursos/asignaturas libremente, facilitándoles el acceso a una educación reglada de calidad:  escolar, de formación profesional o universitaria, -incluyendo Conservatorios de música y danza, Escuelas de Bellas Artes y de Idiomas, …-, sin ponerles límites por su edad cronológica.

Las enseñanzas no curriculares, son un extra, que dependerá de los gustos del niño, de sus talentos, de las ofertas formativas en su entorno (rural, urbano, …) y  de las posiblidades económicas de los padres.  Independientemente de que seas o no de AACC nadie se ha muerto por no aprender a cocinar en el colegio, a montar a caballo, a hacer mandalas, por no hablar varios idiomas o por no tocar un instrumento determinado, (-si te lo puedes permitir y te gusta, brávo-).

3.- Fundaciones que son más bien empresas encubiertas.

Según la Ley 50/2002, sólo existe un tipo de fundación, que se configura como una entidad que carece de ánimo de lucro, que persigue fines de interés general y que tiene personalidad jurídica privada, y cuya finalidad fundacional debe beneficiar a colectividades genéricas de personas, nunca a sus propios fundadores o a los patronos, ni tampoco a los familiares de éstos.
Varias Comunidades Autónomas han desarrollado su legislación específica en materia de fundaciones, que será aplicada a las fundaciones que desarrollen principalmente sus actividades en el ámbito autonómico y que se basa también en la AUSENCIA DE ANIMO DE LUCRO.

La labor económica que realice la fundación ha de tener un significado puramente dotacional, su finalidad es obtener frutos económicos para invertir posteriormente en la actividad fundacional de interés general, y todo ello por carecer la fundación de ánimo de lucro.
Si bien este ánimo de lucro es una exigencia para la existencia de la fundación, no es en cambio un obstáculo para que pueda ejercer su derecho de libertad de empresa y ejercer asi su actividad económica, siendo titular de una empresa o un establecimiento mercantil o industrial. Hablamos así de las llamadas «Fundaciones empresas», aquellas cuya actividad es un instrumento para obtener beneficios que atenderán al fin fundacional, como fuente de financiación; actividad que ha de estar garantizada, con sistemas rigurosos de control y vigilancia, con el objeto de que este beneficio empresarial, esté destinando a los fines fundacionales, y sólo a éstos.
Tendréis pues que valorar, objetivamente, varias cuestiones:  ¿es proporcionada la calidad/precio de las actividades, enseñanzas, ect. que se ofertan a través de la Fundación a la que acudís?  ¿qué atención educativa específica ofertan?  ¿se os está «empujando» en alguna dirección concreta o se os oferta ésta como una posibilidad más?

4.-  Empresas de formación «específica» de profesionales.-

La legislación española establece de forma muy clara las competencias profesionales de los distintos sectores que pueden intervenir en la detección, diagnóstico y atención educativa de las AACC.

Esto es, la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias, Ley 44/2003, establece que el diagnóstico solo compete a los profesionales de la salud, que son los Licenciados en Medicina y Cirugía y los Psicólogos Clínicos.  Las normativas reguladores de ambas profesiones y sus Códigos Deontológicos, establecen, asimismo, sus respectivas competencias y el código de conducta de sus actuaciones.

Por su parte, la normativa educativa, establece que a los Equipos de Orientación Escolar/Educativa, les compete la realización de los Informes de Evaluación Psicopedagógica oficiales, en los que se establecerán las pautas educativas adecuadas para estos menores, para lo que habrán de tener en cuenta, necesariamente, todas las circunstancias relevantes para los mismos, incluidos los INFORMES CLÍNICOS al respecto, tanto de su diagnóstico de AACC como de cualquier otra circunstancia físico/psicológica relevante del menor, ya que a éste se le evalúa para ser atendido educativamente de forma adecuada (Orden de 14 de febrero de 1996, por la que se regula el procedimiento para llevar a cabo la evaluación psicopedagógica y se establece el dictamen y los criterios de escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales, -aplicable también a las AACC).  Este Informe de Evaluación Psicopedagógica, según la CCAA en la que os encontréis, concluirá o no, con un Dictamen de Escolarización oficial por aacc de la Consejería de Educación que os competa, teniendo siempre su cumplimiento (concluya o no en Dictamen), carácter obligatorio, en las etapas educativas regladas que son:  Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, Formación Profesional, Escuelas de Bellas Artes, Idiomas Oficiales y Conservatorios, esto es, ni el Dictamen ni el Informe son vinculantes para las Universidades, aunque se tienen en cuenta por las mismas.
Los Licenciados/Graduados en Magisterio y Pedagogía, también tienen normativamente establecidas sus competencias según la formación universitaria adquirida, que se refiere a la enseñanza de las distintas etapas educativas, programación educativa dentro y fuera del currículum obligatorio, métodos pedagógicos a utilizar, ect.
La Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil (Vigente), en su Sección 5, regla la elaboración de dictámenes y designación de peritos y dice en su artículo 341:

Artículo 341 Procedimiento para la designación judicial de perito
1. En el mes de enero de cada año se interesará de los distintos Colegios profesionales o, en su defecto, de entidades análogas, así como de las Academias e instituciones culturales y científicas a que se refiere el apartado segundo del artículo anterior el envío de una lista de colegiados o asociados dispuestos a actuar como peritos. La primera designación de cada lista se efectuará por sorteo realizado en presencia del Secretario Judicial, y a partir de ella se efectuarán las siguientes designaciones por orden correlativo.
2. Cuando haya de designarse perito a persona sin título oficial, práctica o entendida en la materia, previa citación de las partes, se realizará la designación por el procedimiento establecido en el apartado anterior, usándose para ello una lista de personas que cada año se solicitará de sindicatos, asociaciones y entidades apropiadas, y que deberá estar integrada por al menos cinco de aquellas personas. Si, por razón de la singularidad de la materia de dictamen, únicamente se dispusiera del nombre de una persona entendida o práctica, se recabará de las partes su consentimiento y sólo si todas lo otorgan se designará perito a esa persona.
Solo se puede acceder a ser perito judicial por esta vía.  No existe una supuesta formación universitaria o titulación alguna que capacite como «perito judicial en altas capacidades intelectuales» fuera de la vía anterior.

Solo quiero transmitiros una idea:  sed sensatos, tened sentido común a la hora de valorar ofertas supuestamente destinadas a AACC.  No es oro todo lo que reluce y, además, no sirve para atender a vuestros hijos «específicamente».  Puede ser divertido, interesante, molar un montón, …ser caro o barato, pero no hay nada «específico» en la mayoría de las ofertas que han salido al mercado.  


Cuidadín con las ofertas.

Sed felices

La socialización de los niños superdotados.-


El pasado viernes estuve tomando café con dos madres de una Asociación de Niños de Altas Capacidades, una de ellas de profesión “maestra”.  Hablando de la problemática educativa de estos menores surgió, como siempre, el tema de que hay niños superdotados para los que el sistema educativo, simplemente, no funciona.  Mi consejo en estos casos es que “saquen a los niños del sistema educativo”, esto es, que los escolaricen on-line, en casa (cuestión ésta legislativamente permitida en España que obliga a la escolarización de todos los menores pero no a que esta escolarización deba ser “presencial” y que no solo se encuentra prevista normativamente por la Comunidad Catalana, sino que el propio Ministerio de Educación y Cultura Español cuenta con la “Escuela Virtual a Distancia” del CIDEAD, que desde el año 1992 escolariza en esta fórmula a cualquier niño español “en edad escolar que por circunstancias personales, sociales, geográficas u otras de carácter excepcional, se ven imposibilitadas para seguir enseñanzas a través del régimen presencial ordinario (R.D. 1180/92 de 2 de octubre)).  
Y como siempre que saco este tema ante un docente me responden indignados:  “¿Y  su socialización?; Si no van a la escuela no se socializan”.  Desde mi punto de vista, falso mito donde los haya, si comprendemos lo que es la socialización y para qué sirve.
         Según la wikipedia, “la socialización es el proceso mediante el cual el ser humano aprende e interioriza, en el transcurso de su vida, los elementos socioculturales de su medioambiente, los integra a la estructura de su personalidad, bajo la influencia de experiencias y de agentes sociales significativos, y se adapta así al entorno social en cuyo seno debe vivir.”
“También se llama socialización a la asunción o toma de conciencia de la estructura social en la que un individuo nace, y donde aprende a diferenciar lo aceptable (positivo) de lo inaceptable (negativo) en su comportamiento y es el proceso por el que una persona interioriza la cultura de una sociedad determinada.” 
La socialización es factible gracias a los agentes sociales, que se pueden identificar como la familia, la escuela, los iguales, los medios de comunicación y las redes sociales. Además, son agentes sociales las instituciones e individuos representativos con capacidad para transmitir e imponer los elementos culturales apropiados, como los grupos de trabajo, el ejército o los partidos políticos.
         La socialización se puede clasificar en tres etapas: primaria, secundaria y terciaria.
Autores como Child, definen la socialización como “el proceso mediante el cual el individuo es absorbido por la cultura de su sociedad”, mediante el proceso de socialización, el individuo “nacido con una gama de comportamiento potencial muy amplia, es conducido a desarrollar una gama de comportamientos más restringidos, consistente en lo que es habitual o aceptable con arreglo a normas de su grupo.”
En este sentido, la socialización es un aprendizaje a lo largo de la vida del individuo, con el fin de que éste se adapte a su grupo y con ello a las normas, valores e imágenes de éste.
 Por lo general se distingue entre la socialización primaria —aquella en la que el infante adquiere las primeras capacidades intelectuales y sociales, y que juega el papel más crucial en la constitución de su identidad, y se realiza en el seno de la familia— de los procesos de socialización secundaria, en los que instituciones específicas —como la escuela, los medios de comunicación, las redes sociales, las empresas, los partidos políticos o el ejército— proporcionan competencias específicas, más abstractas y definibles. 
La Socialización Primaria se desarrollaba desde el comienzo de la vida hasta el ingreso del individuo en alguna institución escolar, donde se producían los primeros intercambios con sujetos que no pertenecen al entorno familiar (de todas maneras no hay un momento exacto que marque la finalización de esta etapa, ya que esto varía según el individuo y la sociedad y las pautas culturales en la que éste se desenvuelva), pero esto ha variado mucho en la actualidad si consideramos que nuestros niños tienen acceso tanto a los medios de comunicación como a las tecnologías de la información cada vez a edades más tempranas. Además, esta etapa se remite al núcleo familiar y se caracteriza por una fuerte carga afectiva. Sin embargo, esto no implica que los efectos de la socialización secundaria sean menos duraderos o influyentes; a través de los mecanismos de control social, estos pueden resultar internalizados tan efectivamente como los adquiridos en la primera infancia. 
“La experiencia social es la base sobre la que construimos nuestra personalidad, esto es, el entramado, relativamente consistente, de las formas de pensar, sentir y actuar de una persona. La socialización terciaria, se refiere al proceso de «transculturación», cuando un individuo se incorpora a otra sociedad, con patrones culturales distintos a los aprendidos, etc.”
         Pero, lo que es más importante, el individuo va socializándose durante toda su vida; sin embargo, cuando llega a adulto, el individuo ha superado la parte más fundamental y decisiva del proceso: su integración en una cultura determinada y, dependiendo de su formación y su criterio, los agentes socializantes tendrán una influencia mayor o menor en el mismo, dejando mayor o menor huella en el individuo según la personalidad de éste.  
Lejos están estas teorías psicológicas de la definición de “socializar” que da la Real Academia Española de la Lengua, que lo define como “Promover las condiciones sociales que, independientemente de las relaciones con el Estado, favorezcan en los seres humanos el desarrollo integral de su persona.”  Lo que implica la participación de toda la sociedad en general y me recuerda el proverbio africano de que “al niño lo educa la tribu”.
         Desde mi punto de vista y en relación a algunos niños superdotados, la influencia de la escuela como agente socializador puede resultar absolutamente perniciosa para éstos. 
     En primer lugar, fuera del ámbito familiar que es el primer nivel y agente socializador, los medios de comunicación y las redes sociales, le están ganado campo a la escuela como elementos de socialización secundaria desde la primera infancia; por otro lado, tanto el sistema de valores del sistema educativo actual -la famosa “normalización”-, la tendencia a la “mediocridad” de la formación que se imparte, -puesto que se trata de que todos los niños consigan los objetivos “mínimos” que establece la normativa y no “el máximo desarrollo de sus capacidades”-, la incomprensión tanto de los maestros como de sus pares en relación a su forma de ser, de pensar y de sentir –puesto que están agrupados por edad y no por capacidad-, su propio pensamiento divergente y la incapacidad del sistema para desarrollar su creatividad;  hace que estos niños sufran lo indecible en un sistema que no solo no respeta su individualidad, sino que establece todos los mecanismos posibles para que el individuo abandone su excepcionalidad para integrarse en el conjunto.
         La típica respuesta automática de los docentes es que los niños tienen que aprender a vivir en sociedad, cuestión ésta a la que la escuela no aporta nada de particular si pensamos en que la sociedad ha existido desde que el hombre es hombre y no desde que se creara el sistema educativo público en occidente hace escasos trescientos años.   
       Con esto no quiero menoscabar, en absoluto, el papel fundamental que la escuela desarrolla en la formación de la generalidad de nuestros infantes y las posibilidades que esto le otorga en relación a su aprendizaje sobre determinados valores, comportamientos y conocimientos;  solo quiero dejar constancia de que esta forma de socialización no es la única, ni siquiera la mejor en muchos aspectos, y que hay niños para los que esta forma de aprendizaje resulta perniciosa y que, no por no asistir a la escuela presencial, se van a convertir en unos “asociales”, puesto que, como ya he explicado, es en el seno familiar, en primer lugar y el mero contacto con la realidad que nos rodea, formada por otros seres humanos, lo que nos socializa.
Feliz Domingo.

Carta no contestada a la Consejera de Extremadura, Dª Trinidad Nogales Basarre.


Carta no contestada a la Consejera de Extremadura, Dª Trinidad Nogales Basarre
            En febrero del 2014, redacté esta carta en nombre de unos padres extremeños, dirigida a la actual Consejera de Educación de Extremadura, carta que jamás fue contestada.
Desgraciadamente, Extremadura es una de las Comunidades Autónomas más insensibles a la atención educativa de los Alumnos de ACIS, a los que no solo no diagnostica y, por tanto no atiende, sino que de los 156.399 alumnos en edad escolar existentes en esta comunidad en el año 2012; existían únicamente 156 alumnos diagnosticados como de ACIs, de los cuales solo 60 tienen dictamen de escolarización; por cuanto, por mera estadística, deberían existir 3.128 alumnos superdotados intelectuales (2% de la población escolar) de entre los 15.639 alumnos de ACIs (10% de la población escolar).

Esta comunidad no solo no cuenta con ningún Equipo de Orientación Escolar Especializado en ACIS, sino que, además la Administración Educativa rechaza los informes de los profesionales externos a la Administración Educativa, ya sean públicos o privados, en cuanto al diagnóstico clínico de las ACIS, a pesar de no disponer de ningún psicólogo clínico en sus Equipos.

La ignorancia y prepotencia de sus técnicos y responsables políticos, les lleva a rechazar la mera existencia de este tipo de alumnado y de la atención educativa diferenciada que necesitan, discriminando a los niños extremeños en relación al resto del país.

Los únicos que pueden y deben denunciar esta situación son los padres y tutores legales de estos alumnos y los propios alumnos, que TIENEN DERECHO A SER OIDOS, tal como establece la Ley Orgánica de Protección del Menor.
              
A la atención de la Excma. Sra. Consejera de Educación de Extremadura, Dª Trinidad Nogales Basarrate
En Mérida a 18 de febrero del 2014
            Excelentísima Sra. Nogales:
            Por medio de la presente nos dirigimos a usted como padres y tutores legales de nuestro hijo menor de edad, RBM, alumno del Colegio ME de Mérida, quien acaba de cumplir 11 años de edad y que está sufriendo una situación incomprensible desde nuestro punto de vista como ciudadanos de Extremadura:  la Administración Educativa cuya cartera usted ocupa, está obligando a repetir 5º curso de Educación Primaria a nuestro hijo cuando ya aprobó sobradamente todos los objetivos y conceptos curriculares de dicho curso durante el año pasado (2012/2013), debido a que sus técnicos no aceptan la condición de nuestro hijo como Superdotado Intelectual, aun cuando esta condición personal de carácter genético de R ha sido diagnosticada clínicamente por profesionales sanitarios de la Consejería de Sanidad de Extremadura y por especialistas clínicos, Psicólogos Clínicos Especializados de reconocido prestigio a nivel nacional e internacional, externos a la Administración Educativa.
            Si lo recuerda, el propio R. se dirigió a usted buscando su apoyo en el sentido de que le permitieran aprender a su propio ritmo y usted nos dirigió a la Sra. Montaña Royo, la Jefa de Necesidades Educativas Especiales, quien lejos de entender la situación de nuestro hijo, nos dijo que, prácticamente, era una desgracia ser “superdotado” y que ella “no creía en la superdotación”, como si ésta característica personal fuera un dogma de fe y no una característica como el color del pelo o de los ojos.
El motivo de nuestra carta es que entendemos que un niño no puede pagar los platos rotos de una falta de coordinación administrativa, máxime cuando lo único que pedimos es que dejen que nuestro hijo siga aprendiendo, tal como se recoge en el art. 27 de nuestra Constitución.
            Si se dirige a sus técnicos, éstos le dirán que ellos son los únicos competentes para decidir si un niño puede seguir aprendiendo o no, independientemente de que el niño ya haya probado su valía a través de sus exámenes escolares y de su propio comportamiento, tal como ha hecho nuestro hijo.
           
Desgraciadamente en nuestra Comunidad Autónoma, existen los siguientes problemas jurídicos que permiten que sean los “técnicos” de la Administración Educativa y no los docentes o los especialistas en salud, los que decidan sobre esta situación:
            Un Superdotado Intelectual es, desde el punto de vista de la Psicología, aquel sujeto con una capacidad intelectual superior a la media (a nivel psicométrico, por encima de 130) observándose diferencias cognitivas tanto a nivel cuantitativo como cualitativo, mayor madurez en los procesamientos de información (percepción y memoria visual), desarrollo de la capacidad metacognitiva a edad temprana (aproximadamente a los 6 años) e insight en la resolución de problemas, elevadas dotes creativas, motivación intrínseca por el aprendizaje, precocidad y talento; lo que se debe, neurológicamente, desde el punto de vista de la Medicina, a que su cerebro tiene un “proceso de maduración neuropsicológica asincrónico (disarmónico)” indicando que “La maduración se lleva a cabo gracias al perfeccionamiento de los circuitos neurogiales que se establecen bajo una sistemogénesis heterocrónica y de forma independiente en los niños/as superdotados.”  No obstante ser una característica genética que afecta al 2% de la población escolar, requiere de unas condiciones educativas adecuadas para su desarrollo puesto que, tal como dice el profesor Dr. Javier Tourón, especialista en la materia de la Universidad de Navarra, “el Talento que no se cultiva, se pierde”.
            Las Altas Capacidades Intelectuales, comprenden un espectro más amplio, ya que afectan a un 10% de la población escolar y comprenden los alumnos que tengan talentos simples, múltiples y complejos, además de la superdotación intelectual. 
Sin embargo:
1.-  No existe una definición jurídica de Altas Capacidades Intelectuales o de Sobredotación Intelectual en nuestra normativa, conceptos que se confunden y en ocasiones, se utilizan como sinónimos, aun cuando no son tales, por lo que se produce una absoluta indefensión de nuestros menores que están sujetos a criterios subjetivos y variables en torno a su condición personal, lo que condiciona absolutamente la atención educativa que reciben.
2.-  No existen Equipos de Orientación Escolar Especializados en este tema en la Comunidad Extremeña.
3.-  A pesar de que estadísticamente un 2% de los menores en edad escolar son superdotados y un 10% presentan Altas Capacidades Intelectuales, la normativa de nuestra comunidad sólo se refiere a los primeros, que aun así no son detectados (lo que puede comprobar simplemente mirando las estadísticas oficiales) y, por tanto, no son educativamente atendidos de forma correcta.  Con esto lo que queremos decir es que no basta con escolarizar a un niño para que éste esté atendido educativamente de forma adecuada, lo mismo que no basta con ingresar a un enfermo en un hospital para que éste esté siendo curado.  Por supuesto que la inmensa mayoría o la totalidad de la población de menores en edad escolar en nuestra Comunidad están escolarizados, pero esto no quiere decir que todos estén recibiendo la educación que necesitan y a la que tienen derecho.
4.-  La preceptiva Evaluación Psicopedagógica que da lugar al Informe Psicopedagógico por el que se determina la necesidad de una respuesta educativa específica para estos menores, conlleva la realización de una serie de pruebas Psicológicas Clínicas a los niños/as que sólo pueden ser realizadas por profesional de la salud competente, tal como reitera la normativa legal sanitaria española y extremeña que, sin embargo, en el caso de estos menores, son administradas por personal técnico de la Administración Educativa sin la cualificación profesional para ello, esto es, sin ser Psicólogo Clínico ni Licenciado en Medicina y Cirugía con especialidad en Psiquiatría o Neurología, tal como sucede con la mayoría de las pruebas de inteligencia como puede ser la denominada WISC-IV.  Recordarle que en las Oposiciones al Cuerpo de Orientación Escolar existe un único tema dedicado a las ACIS y que para acceder a este cuerpo funcionarial no se exige la titulación en Psicología Clínica o Licenciatura en Medicina y Cirugía.
5.-  La Administración Educativa, a diferencia de la coordinación existente con la Administración Sanitaria para la atención de otras Necesidades Educativas Especiales como puede ser la ceguera, la sordera o cualquier discapacidad, en el caso de los niños de ACIS no admite la validez de los informes clínicos de los especialistas en salud en cuanto al diagnóstico de esta condición personal de carácter genético, a pesar de que la inatención educativa específica de estos menores les produce una  “escasa motivación, bajo rendimiento y trastornos emocionales» que conducen al fracaso escolar en muchos casos.  Esto a pesar de la existencia de Sentencias del Tribunal Supremo como la de 12/11/2012, que establece que, cuando existan informes realizados por profesionales cualificados, externos a la Administración Educativa, motivados y adecuadamente informados, que determinen la condición de un menor como de Altas Capacidades Intelectuales, no deberán repetírsele pruebas diagnósticas a éstos por parte de los técnicos de la Administración Educativa, sino que la función de éstos deberá ser el determinar la respuesta educativa más adecuada para éstos menores. 
6.- La Orden de 27 de febrero de 2004, por la que se regula el procedimiento para orientar la respuesta educativa para los alumnos superdotados intelectualmente de esta Consejería, contiene varios defectos graves que impiden una respuesta educativa adecuada para estos niños, por ejemplo: 
Las medidas educativas que se adopten con estos niños serán, en primer lugar, las ordinarias, aun cuando una medida educativa ordinaria, destinada a la normalidad de los menores, nunca puede ser la respuesta educativa “adecuada” para quien es diferente, es por ello que, desde los años 70, todas las legislaciones educativas españolas han dicho que los niños de Altas Capacidades Intelectuales deben ser atendidos de forma temprana con una educación específica.  Si fuera posible la atención de estos niños con medidas ordinarias ni los expertos, ni los legisladores, se habrían planteado que estos menores pertenezcan al grupo de Alumnos con Necesidades Educativas Especiales (actualmente Específicas) que viene regulado en los artículos 71 y siguientes de la vigente Ley Orgánica de Educación.
A pesar de que existen Sentencias del Tribunal Supremo como la de 21 de febrero del 2007, que impiden la limitación del número de flexibilizaciones de la duración de la etapa escolar obligatoria para los menores superdotados intelectualmente y de que en el Real Decreto 943/2003 de 18 de julio, esta no limitación se encuentra expresamente recogida, la Orden mencionada impide que los niños en la Etapa Escolar de Educación Infantil (no obligatoria) puedan adelantar su acceso a la Etapa de Educación Primaria que la ley prevé puesto que exige que las medidas educativas extraordinarias y excepcionales para estos niños “sólo se aplicarán en aquellas circunstancias en las que las medidas ordinarias no hayan dado la respuesta adecuada.”  Obviamente, ninguna respuesta educativa puede tener quien no tiene la obligación de asistir al colegio y, por tanto, no está obligado a tener una medida educativa ordinaria “que no haya dado la respuesta adecuada”.  Asimismo y aun cuando la Orden establece la coletilla de “No obstante, en casos excepcionales, se podrán adoptar medidas de flexibilización sin tales limitaciones.” La realidad es que se limitan las flexibilizaciones a una, anticipando la Etapa de Primaria y dos por etapa Educativa, Primaria y ESO, y una en Bachillerato, sin que puedan superarse dos en conjunto.
              Es más, esta Orden extremeña condiciona que estos niños puedan acceder a las medidas educativas específicas que necesitan a que “la evaluación psicopedagógica acredite tanto el carácter de alumno/a superdotado/a intelectualmente, como la adquisición de los objetivos del curso siguiente; y siempre que se garantice que estas medidas no dificulten su equilibrio personal y su socialización”.
Esto es se exige que el niño/a tenga “ciencia infusa”, puesto que tiene que demostrar tener los objetivos curriculares de un curso al que no se le permite acceder, además de demostrar, antes de encontrarse en la situación, que este avance escolar no va a alterar “su equilibrio personal” o su “socialización”, lo que solo se podría demostrar “a posteriori” si utilizamos el sentido común.
Sentido común que nos debería llevar a pensar que lo que hay que hacer es permitir que un niño avance cuanto pueda, aprenda cuanto más mejor, puesto que el propio sistema educativo se encargará de pararlo si no puede avanzar más, que para eso está la repetición de curso, pero que aquí se aplica al revés:  “vamos a pararlo preventivamente vayamos a que …¿se frustre o aprenda más que sus compañeros?” y ¿no es mucho más frustrante tener que ir al ritmo de compañeros que van mucho más despacio que ellos cuando ellos pueden y deben ir a otro ritmo?.
             Confunde esta normativa lo que es la Superdotación Intelectual con lo que es el Rendimiento Académico, es más, si le preguntamos a cualquier especialista en la materia dirá que existe una elevada tasa de fracaso escolar en los Alumnos Superdotados/as, precisamente porque su forma de pensamiento no se adapta a los rígidos sistemas educativos como el que tenemos en nuestro país, puesto que su pensamiento es fundamentalmente “divergente” o “alternativo”, que es lo que les conduce a su “excepcionalidad” o “genialidad”. 
Tampoco permite esta normativa atender educativamente de forma adecuada al menor que tiene un Talento o varios, puesto que un alumno/a puede tener únicamente un desarrollo neurológico superior en un área cerebral determinada:  por ejemplo, el que solo tiene talento musical, matemático, lógico o verbal, ya que esta normativa solo se dirige a los alumnos superdotados intelectualmente y no a los que tengan Altas Capacidades Intelectuales, quienes son los destinatarios de esta educación diferenciada según la actual Ley Orgánica de Educación (art. 71).
Baste mirar a la Historia para observar que un hito de la superdotación intelectual como Albert Einstein, fue considerado por sus profesores de enseñanza primaria como alguien que “nunca conseguiría nada en la vida”, lo que se repite en figuras como Pablo Ruiz Picasso, quien, a pesar de sus profesores, superó en un solo día, a la edad de catorce años, el examen de ingreso en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, y se le permitió saltarse las dos primeras clases, lo que sería imposible si cursara actualmente en el sistema educativo extremeño. 
Tampoco hubieran podido estudiar la carrera a la edad que lo hicieron figuras tan ilustres como D. Santiago Ramón y Cajal, quien entró en la Facultad de Medicina a los 16 años; Salvador Dalí, quien accedió a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando a los 15 años o Federico García Lorca, quien a los 16 ingresó en las Facultades de Derecho y Filosofía y Letras; o personajes de nuestra Comunidad Autónoma como Ventura Reyes Prósper, quien a los 16 años, en 1879 comenzó su carrera de Ciencias Naturales en Madrid, finalizándola en 1883 con premio extraordinario; o Ramón Carande y Thovar, economista, catedrático, escritor e historiador de la economía española, y catedrático de Universidad, quien ingresó a los 15 años en la Facultad de Derecho de Madrid; o Antonio Rodríguez-Moñino Rodríguez, erudito, bibliógrafo y filólogo, quien en 1924, con 14 años, ingresó para cursar el curso de preparatorio de Derecho en la Universidad María Cristina de los padres Agustinos de San Lorenzo del Escorial; o Tomás Calvo Buezas, sociólogo, Catedrático Emérito de Antropología Social en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, quien a los 11 años realizó estudios de Humanidades, Filosofía y Teología en el Seminario de Plasencia (1947-1959) o Antonio Hernández Gil, jurista, licenciado en Derecho, Catedrático, quien accedió a la Facultad de Derecho de Madrid a los 15 años. 
Esta situación ha hecho que nos hayamos visto obligados a interponer un procedimiento judicial contra la Delegación Provincial de Educación de Badajoz en defensa del derecho a la educación de nuestro hijo.  En ningún caso pretendemos sacar un beneficio económico de una situación que hemos tratado de evitar por todos los medios, sino únicamente, que se permita a nuestro hijo seguir aprendiendo para que éste pueda dejar de sufrir con una situación tan injusta como absurda, sin embargo, viendo la actitud obstruccionista que se está dando por parte de los funcionarios a su cargo en este procedimiento, quienes no entregan la documentación que el Juzgado les requiere, se saltan los plazos y el contenido de la contestación de la Abogacía del Estado, en contra de un niño cuyo único delito es querer aprender, creemos que es necesario que alguien con el poder político que le han otorgado las urnas para ello, ponga un poco de cordura en esta situación, en defensa de nuestro hijo y de todos los niños y niñas de Extremadura que son como él.
Es por ello que le pedimos que, informándose de forma objetiva sobre la situación de los niños de Altas Capacidades Intelectuales en nuestra comunidad y de nuestro hijo RBM, en particular, inste las actuaciones que sean procedentes para que realmente se atienda educativamente de forma adecuada a este colectivo y se les permita aprender, lo que pedimos, respetuosamente, como padres y como ciudadanos Extremeños, en Mérida a 19 de febrero del 2014.